El Presidente de México y el PAN
Publicada el Lun, Nov 25, 2019

Por María Elena Álvarez Bernal.

¿Por qué actualmente nos gobierna una persona en la que encontramos que tiene posicionamientos que no son los mejores para México?, ¿por qué muchos reprueban sus proclamas, su forma de hablar, de conducirse y de lanzar afirmaciones que no responden a la realidad?, ¿porque él tiene otros datos?

Lo preocupante es que como candidato logró convencer, seducir, incluso, entusiasmar a un buen número de mexicanos. Esto fue posible porque dijo lo que necesitaba oír la mayor parte de la población que no tiene resueltas sus necesidades básicas. Su voto fue la esperanza de ver resueltas esas necesidades y alcanzó el 53.1 por ciento de los votos, ha sido el mayor triunfo desde que en México se han dado elecciones competidas y hoy es el Presidente de todos los mexicanos.

En el mundo hay varios países que no están satisfechos con los resultados de sus procesos electorales, democráticos. Hay malestar y desencanto con la política y los políticos, hay relaciones tensas entre representantes y representados. Actualmente, afectan las crisis económicas que han sacudido a países en el Viejo Continente. También afectan los fenómenos de corrupción en América Latina y en la que México ha llegado a grandes niveles. Además, la falta de empleo y de horizonte para los jóvenes, la violencia y la inseguridad causan tensión en la convivencia; las desigualdades impiden una cohesión social y todo esto es causa de malestar y temor.

Algo muy preocupante es que el resultado de estos males se le achaca a los políticos, a los partidos o a los gobiernos. Ante esta realidad se corre el riesgo de que existan los líderes carismáticos que pueden llevar a romper la política formal y provocar la unión en grandes masas.

En el aspecto electoral nuestro país tiene avances muy significativos, ahora lo que más preocupa es la corrupción y la inseguridad. Sobre la corrupción pareciera que preocupa menos a la ciudadanía, ya que se considera que algo también les puede tocar; esta actitud, en parte, no ayuda a eliminarla.

Lo que no sólo preocupa, sino que angustia a la mayoría, es la violencia que ha afectado seriamente a familias, comunidades, ciudades y estados. El miedo acompaña a las personas y les trastoca su vida.

Los gobiernos panistas tienen la responsabilidad y la oportunidad de lograr que en su ámbito se elimine esa violencia, lo cual haría la diferencia y los ciudadanos confiarían más en los gobernantes del Partido.

Esta época que vive el país puede ser para Acción Nacional la oportunidad de actuar eficazmente como oposición, aprovechando la experiencia que en el pasado practicó, no obstante. que el gobierno y el partido oficial obstaculizaban su desempeño. Hoy, ya no hay obstáculos y nuestros gobiernos en los estados y municipios, y en el Poder Legislativo pueden ser el modelo de gobierno que México necesita.

 

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