El ocaso del socialismo del siglo XXI
Publicada el Vie, Mar 2, 2018

Por Miguel Ángel López Lozano.

La civilización occidental está sobreinformada a raíz de la revolución que ha generado la entrada de internet en nuestras vidas, y en especial, a la dependencia que tenemos de los smartphones. Las notificaciones de las apps de noticias inundan nuestros timelines, provocando en muchas ocasiones que las noticias de calado pasen desapercibidas o no adquieran la relevancia que tienen.

El 4 de febrero de 2018 es otra de esas fechas que todos los demócratas debemos guardar con especial atención, porque los ecuatorianos han sabido dar otro golpe en la mesa para decirle a la comunidad internacional que las panaceas del socialismo mesiánico no provocan nada más que pobreza, desigualdades y violencia entre los pueblos que las soportan. Ni el propio Rafael Correa podía prever hace unos años que sería recibido con piedras y abucheos en gran parte de los municipios de Ecuador, ni mucho menos que recibiría una fuerte contestación democrática en la consulta revocatoria de la reelección de cargos públicos. Modificación constitucional promovida por él, bajo recomendación de sus homólogos populistas para perpetuarse en el poder.

Ecuador da un giro de 180 grados tras el empuje democrático de Lenin Moreno. Tiene trabajo por delante, pues Rafael Correa, uno de los máximos impulsores del socialismo del siglo XXI junto al comandante Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia y Fidel y Raúl Castro en Cuba, hizo y deshizo en Ecuador bajo el falso pretexto de la justicia social y una igualdad, que como suele ocurrir en las dictaduras comunistas, finalmente acaba haciendo más iguales a los líderes comunistas en detrimento de la población en general. En el caso de Correa, al igual que en Chávez, optaron por sumar a sus demagogias la utilización del cristianismo para sus fines proselitistas.

A pesar de sus intenciones, Rafael Correa no llevó a cabo todos los despropósitos que pusieron en práctica los otros países del entorno. Como buen comunista, nacionalizó las empresas que creyó oportunas bajo el falso pretexto de la protección de los intereses nacionales, alejó las inversiones del sector privado, a excepción de las que actualmente lo tienen bajo la lupa en la fiscalía de Guayaquil (concesiones de petróleo a China y Tailandia), como consecuencia de la falta de iniciativa privada, tiró el gasto público y sobredimensionó los gastos sociales, provocando una caída estrepitosa de la productividad, pero lo que más pudo golpear a la democracia ecuatoriana fue el continuo golpeteo a la prensa libre, uno de los denominadores comunes a todos los dictadores y populistas. No podemos olvidar como en 2013 promulgó la nefasta Ley Orgánica de Comunicación, que daba carta blanca a la censura del disidente y del crítico. Esperemos que Lenin Moreno derogue semejante ataque a la libertad.

Ecuador vive un nuevo amanecer que pocos esperaban, no hemos de olvidar que Lenin Moreno fue vicepresidente de Rafael Correa de 2007 a 2013. La losa de una posible continuidad yacía desde el momento de su designación, pero poco a poco, se ha podido percibir como el vicepresidente del caudillo ha preferido seguir la senda del crecimiento. Es un buen momento para que Ecuador se acerque al llamado Club de Lima y fortalezca la apuesta democrática en Sudamérica, primera de las necesidades para afrontar la principal amenaza de Iberoamérica: la corrupción.

Desde la muerte de Chávez, el populismo sudamericano ha caído en desgracia y poco a poco han ido cayendo los líderes más representativos de esta nueva izquierda. Ahora todos los ojos están puestos en México, país que vive nuevamente bajo la amenaza del populismo de Andrés Manuel López Obrador, un dirigente que desde 2006 no ha cedido en su pretensión de gobernar México. Desde ese mismo año, financiado por ingentes sumas de dinero, ha vivido en una continua campaña electoral que partió del rupturismo democrático, pero que ha virado hacia un populismo de vieja escuela. ¿Quién iba a imaginarse que el candidato que ha asegurado que no descarta conceder una amnistía a los líderes de los cárteles para lograr así terminar con la violencia y pacificar el país, ahora está apoyado por el PES y acude cual fiel más a las reuniones evangélicas de dicho partido?

Los seres humanos somos los únicos capaces de tropezar dos veces con la misma piedra, esperemos que los mexicanos sean capaces de sortear la cantera que representaría para México e Iberoamérica que un dirigente populista que no tiene rumbo estuviera al mando de una de las economías con mayor potencial de la región.

Miguel Ángel López Lozano es analista político.

Twitter: @malopezlozano

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