El modelo de intermunicipalidad en México
Publicada el Mie, Dic 20, 2017

Por Antonio Arredondo Muñoz.

El municipio en México está constituido como el medio que permite la primera interacción entre gobierno y ciudadanía, por lo que nuestra capacidad de respuesta ante las problemáticas sociales y demandas de la población resulta fundamental para la consolidación de un buen gobierno local y el desarrollo de las comunidades.

No obstante, la racionalización de los recursos económicos juega un papel determinante, ya que en la gran mayoría de casos los presupuestos municipales y capacidades institucionales nos resultan insuficientes para hacer más eficaces y eficientes a los ayuntamientos en el desempeño de sus funciones, así como alcanzar una mayor cobertura y calidad en los servicios públicos que prestan.

Asimismo, la falta de cooperación entre los municipios ha ocasionado la implementación de acciones aisladas y prácticas individualistas, en donde es menester que busquemos ofrecer soluciones comunes a problemáticas compartidas a través de mecanismos como la asociación entre gobiernos municipales.

En países como España, Francia, Estados Unidos, Chile y Brasil durante siglos ha operado la acción conjunta entre los ayuntamientos, que está diseñada como una estrategia de desarrollo local, identificada como el modelo de mancomunidades, comunidades de aglomeración, condados, asociaciones municipales y los consorcios intermunicipales, respectivamente.

En México y como una alternativa que tenemos los ayuntamientos para el eficiente cumplimiento de nuestras facultades, es la misma Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su Artículo 115, la que establece que los municipios tenemos la posibilidad de asociarnos mediante un acuerdo previo entre los ayuntamientos, lo cual requiere la aprobación de los cabildos, con el fin de prestar un servicio público de una manera más eficiente o de mejorar el desempeño de sus funciones, para posteriormente pasar por la aceptación de los Congresos locales.

Cabe resaltar que, a diferencia de aquellos esquemas de coordinación metropolitana, la asociación entre municipios nos permite formar convenios a los ayuntamientos que no precisamente colindemos geográficamente y que podamos formar parte de dos o más entidades federativas. Además de que las autoridades municipales si podemos tener influencia en la toma de decisiones que giran en torno a una determinada función o servicio público, situación que no es posible en el modelo metropolitano, ya que la toma de decisiones y presupuesto se concentran en los gobiernos estatales.

En la ANAC hemos planteado el modelo de intermunicipalidad como un mecanismo de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio, con carácter de obligatoriedad que representa la oportunidad que tenemos los gobiernos municipales para encarar los diversos retos que enfrentamos en el quehacer público, y que se basa en los principios de subsidiariedad, corresponsabilidad e inclusión, que deben ser plasmados con la aprobación en los Congresos locales, que defina la creación de organismos públicos y su estructura orgánica correspondiente, buscando siempre la eficacia y legitimidad de los ayuntamientos.

Dicho modelo es posible únicamente cuando existen elementos como la voluntad por parte de las autoridades locales; se debe compartir el diagnóstico del problema público a resolver; una planeación estratégica a mediano y largo plazo; los ayuntamientos deben destinar recursos personales, materiales, tecnológicos y económicos al proyecto, así como construir un órgano administrativo integrado por un Consejo Directivo y un Comité Técnico.

La intermunicipalidad persigue dos objetivos principalmente: en un primer momento, que los ayuntamientos podamos acceder a bienes, tecnologías, equipamiento y personal en conjunto con nuestros municipios, disminuyendo los costos que un municipio por sí mismo no podría afrontar, y en segundo lugar, también genera las mejores alternativas de solución a problemáticas concretas, en donde los gobiernos municipales podemos compartir información, estrategias y líneas de acción que busquen dar solución a aquellos problemas en los que no se ha encontrado una solución óptima.

Es por ello que desde la ANAC hacemos un llamado para que la Cámara de Diputados realice una reforma al Artículo 115 Constitucional, fracciones primera y tercera en su inciso i, con el fin de incorporar la creación de instancias de coordinación intermunicipal, garantizando de esta manera la asociación entre los municipios y respetando su libertad, así como sus atribuciones políticas y hacendarias. Exhortamos a todos los ayuntamientos del país para que juntos impulsemos una agenda compartida y en conjunto con diversas estrategias y esfuerzos de los diversos gobiernos locales afrontemos los retos actuales del municipio en México.

Antonio Arredondo Muñoz es Alcalde de Salamanca, Guanajuato. Twitter: @AARREDONDOM

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