El mensaje de Acción Nacional sigue vigente
Publicada el Lun, Ago 27, 2018

Por María Elena Álvarez Bernal.

La pasada elección hizo honor a la esencia de Acción Nacional y no me refiero al número de votos que obtuvo. Durante muchas elecciones eran escasos los sufragios que los mexicanos depositaban en favor del PAN, pero el Partido se sentía satisfecho porque, aunque en pequeña proporción, aumentaba el número de mexicanos que votaban libremente. La labor de Acción Nacional empezó a germinar y crecía en la conciencia ciudadana la responsabilidad de ejercer el derecho a votar.

Hoy vimos a muchos ciudadanos que dieron su voto por quienes consideraron que era lo más conveniente para el país y recordamos que la primera meta del PAN fue abatir el abstencionismo. Lamentables circunstancias propiciaron que los panistas no votaran unidos y que muchos ciudadanos no le dieran su voto a nuestro Partido.

Esta coyuntura no afecta los Principios esenciales del Partido ni sus convicciones, sigue vigente la congruencia del pensamiento de los fundadores y la primacía de los valores del espíritu. En los panistas no se ha mermado el amor a México, ni la fe en sus hombres y mujeres ni en la democracia.

En estos momentos difíciles por los que atraviesa el Partido me pareció oportuno incluir en este artículo una selección de textos de nuestro fundador, Manuel Gómez Morin, a quien lo inspiró el amor a México y el deseo de que Acción Nacional fuera un instrumento capaz de restaurar la patria y proyectarla hacia su verdadera grandeza. Algunas de estas frases fueron pronunciadas en momentos de conflictos internos o de grandes derrotas, y hoy será un gran estímulo recordarlas.

“No estamos en Acción Nacional para cercar y defender nuestro huertito, ni para redondear una capilla exclusivista de vanidades, ni por la jactancia de creernos capaces. Estamos para extender de nuevo a todos y a todas, la invitación cordial y exigente, sólo cerrada para los simuladores y logreros” (Informe en la Asamblea Nacional. Sep. 11 de 1944).

“Acción Nacional es un movimiento de mexicanos esforzándose por cumplir con su deber, para ver si es posible lograr que haya en México un positivo renacimiento de la ciudadanía, base única en la que puede fincarse la vida limpia, suficiente y libre de una nación” (Discurso en el Colegio Electoral. Cámara de Diputados. Ago. 22 de 1946).

“…como en toda empresa humana, en la nuestra ha habido disidencias; pero ellos, los disidentes, también están presentes en nuestra memoria y en nuestro deseo ferviente de que el propósito común nos una otra vez en la labor conjunta, infinitamente superior a los motivos personales de separación y discrepancia.” (Palabras en la Asamblea Nacional, Sep. 11 de 1944).

“Y seguiremos continuando”[1], con idéntico fervor, con renovada esperanza, y con el mismo anticipado conocimiento de la longitud de la tarea. Sin odio para nadie, sin rencores ni nostalgia, encendidos en el deseo de prender el diálogo fértil entre todos los mexicanos de buena fe, de suscitar la colaboración honrada y entrañable de todos en el esfuerzo de creación común, de definición y defensa de lo que es nuestro y es claro y es valioso y humano, contra lo que nos es ajeno y hostil, y es confuso y destructor e infrahumano. (En el Informe a la Asamblea Nacional, Sep. 11 de 1944).

“El valor no es cerrar los ojos ante el fracaso, sino evitarlo o sacar de él nuevo aliciente para la acción; no conformarse tampoco con el éxito, sino adelantarlo luego. El valor, el gran valor, consiste en conocer de antemano la inagotabilidad de la acción y en seguir obrando con fe en la eficacia del bien alcanzado cada día”. (1915 y otros ensayos. p.34).

“Que nunca falten motivos espirituales en nuestra Organización, que la confusión no obscurezca la claridad de su posición doctrinal de fondo, que el ardimiento de la lucha no fomente impaciencias destructoras, que la transacción y la componenda no violen la levantada intransigencia, que la derrota no paralice sino instigue, que el simple apetito no se mezcle jamás con el propósito, que si falta algún responsable, haya otros muchos para substituirlo” (Palabras en la Convención Nacional, Sep.16 de 1949).

Todas estas palabras de nuestro fundador tienen vigencia en el presente. Si las vivimos de nuevo el Partido podrá seguir cumpliendo el propósito de Gómez Morin y de tantos panistas que con su generoso desinterés lo hicieron crecer y lograron contribuir a establecer la democracia que hoy debemos consolidar en nuestra patria.

María Elena Álvarez Bernal es Directora del Centro de Estudios para la Mujer Blanca Magrassi y Consejera Nacional del PAN.

[1] Gómez Morín dijo esta frase, por primera vez, haciéndola parte de nuestro lema, en la Asamblea Nacional de Sep.11 de 1944, atribuyéndola a un compañero de Guadalajara, pero otros opinan que la frase la acuñó Eutimio Camacho, panista de San Luis Potosí.

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