El federalismo fiscal en México: una propuesta municipalista
Publicada el Jue, Feb 22, 2018

Por Arturo Hernández Vázquez.

Para los gobiernos locales es indispensable la disponibilidad de recursos en la hacienda pública municipal, debido a que ésta determina la capacidad de acción que poseen los ayuntamientos en el desarrollo de las funciones otorgadas en el Artículo 115 Constitucional y la asistencia de los servicios públicos que les corresponden, tratando siempre de generar mejores condiciones para los ciudadanos, quienes depositan su confianza en un proyecto de gobierno humanista.

El margen de maniobra de los municipios en materia de finanzas públicas está supeditado al diseño del federalismo fiscal vigente en México, siendo este un arreglo institucional que define las potestades recaudatorias y de gasto público en cada uno de los órdenes de gobierno que componen a la Federación.

De manera natural, los municipios son el espacio donde debe potencializarse el desarrollo de nuestra nación, traduciéndose este en bienestar económico y social para todos los mexicanos, no obstante, la realidad es de debilidad institucional y precariedad económica en los gobiernos locales, resultado del reparto inequitativo entre ordenes de gobierno, la falta de potestades tributarias de los municipios y por lo tanto una alta dependencia de las transferencias federales, situación que no les permite responder a las cambiantes demandas de la sociedad.

Las relaciones intergubernamentales que se configuran en nuestro sistema de federalismo fiscal se traducen en el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, que por medio de la celebración de convenios entre el Gobierno federal, los estatales y municipales, se distribuyen las facultades tributarias que tienen cada uno de éstos para financiar sus respectivas erogaciones establecidas en sus presupuestos de egresos.

Con el fin de hacer una eficiente repartición de los recursos públicos en todo el país, podemos hablar de tres mecanismos, como lo son las Provisiones Salariales y Económicas del Ramo 23, cuyos recursos se entregan de manera discrecional; las Participaciones a Entidades Federativas del Ramo 28, que no cumplen con su finalidad resarcitoria, que hoy en día no responde en todos los casos a la naturaleza de su creación, y las Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios del Ramo 33, que dentro de su razón compensatoria se encuentra con incentivos negativos y que por lo tanto requiere de un ajuste de sus fórmulas de distribución y sus etiquetas.

Tanto el modelo de transferencias federales como las competencias recaudatorias de los municipios, no corresponden a la realidad que enfrentamos los gobiernos locales en el cumplimiento de nuestras responsabilidades, y requiere de nuevos mecanismos que coadyuven a lograr la estabilidad financiera a los municipios, entendiendo como palanca del desarrollo nacional a nuestro orden de gobierno.

En la ANAC tenemos la convicción de que para construir buenos gobiernos se necesitan fomentar municipios competitivos, es decir, aquellos que estimulen mejores condiciones para la producción económica, la innovación y el desarrollo, alcanzando una deseable situación para todos en términos de infraestructura, calidad de servicios y cohesión social.

Como decía don Manuel Torres Serranía: “el problema de los municipios no es la falta de dinero, sino que tienen las manos atadas para conseguirlo”. Por ello, los alcaldes humanistas insistimos en la urgencia de realizar reformas de gran impacto que permitan fortalecer las haciendas de los municipios.

En la ANAC proponemos la creación de un Ramo Municipalista que concentre los recursos que tienen como destino los municipios, definiendo reglas claras en sus fórmulas de asignación; que se elimine la exención fiscal en el pago del impuesto predial, a la que únicamente tengan derecho instituciones de salud y educativas; clarificar los mecanismos de cobro del derecho sobre el servicio de alumbrado público, así como del uso de la vía pública, y la simplificación de las reglas de operación que faciliten la gestión de recursos para los ayuntamientos.

Reformas de tal envergadura permitirían un esquema que asegure los ingresos que exige el cumplimiento de las funciones de los gobiernos locales y ayudaría a potenciarlos como piedra angular del federalismo en México.

 

Arturo Hernández Vázquez es alcalde de Tangancícuaro, Michoacán.

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