El engaño presupuestal de 2018
Publicada el Mie, Nov 22, 2017

Por Salomón Guzmán.

El daño futuro para la economía mexicana es latente, podría traducirse en crisis. En cinco años del gobierno priista, la acumulación de la deuda del sector público representó cerca del 89 por ciento de la deuda acumulada durante los dos gobiernos panistas. La deuda neta total incrementó 43 por ciento, la interna 24 y la externa se duplicó prácticamente.
El Presupuesto Bruto Total de 2018 es de 5.9 billones de pesos, un incremento real de 2.4 por ciento, mientras que la tasa de crecimiento real del gasto neto total del 2.2, aproximadamente. El gasto bruto total incrementará, nominalmente, 404 mil millones de pesos; de este monto, el 46 por ciento corresponde a gasto a otras funciones, 37 al gasto en desarrollo social, 7 a gasto de gobierno y apenas 10 de gasto en desarrollo económico, situación nunca antes vista con las anteriores administraciones.
En la propuesta de presupuesto el gasto que se financia con recursos fiscales incrementará 305 mil 189 millones de pesos, es decir, un incremento real del 2.16 por ciento y 3.3 en el caso de ingresos propios. De cada peso que sale del pago de impuestos para financiar el gasto bruto total, 52 centavos es gasto corriente y apenas 3 centavos obra pública. Esta es una de las principales señales del desequilibrio presupuestal del gobierno de Peña Nieto al finalizar su administración. En 2018 el gasto de obra pública y el gasto de capital diferente de obra pública experimentarán su menor participación porcentual dentro de la estructura del gasto bruto total desde 2012.
En comparación con el Presupuesto de Egresos aprobado en 2017, el gasto de obra pública y gasto corriente presentan crecimientos reales desiguales del -11.39 y 3.08 por ciento. El gobierno del PRI es incapaz de reactivar la economía y elevar el desarrollo económico y social de los hogares mexicanos. Por segunda vez en la historia presupuestal del país, la estructura porcentual del gasto en inversión es menor al de las participaciones que se destinan a las 32 entidades federativas.
Peña Nieto propone disminuir el gasto en inversión en -3.4 por ciento real y crecimientos del 3 y 3.65 por ciento real en el caso del gasto corriente y participaciones, es decir, el gasto de inversión se anula y dificulta por el incremento desmedido del gasto corriente por parte de la administración de Peña Nieto. Por su parte, cuatro funciones son las que cumple el gasto bruto total, 20 por ciento es con destino al desarrollo económico, 51 a desarrollo social, 6 a la función de gobierno y 23% para otros gastos no incluidos en las tres anteriores.
En 2012 de cada peso para gasto en desarrollo económico, 54 centavos fue para gasto corriente y 46 para gasto en inversión, mientras que en 2018, 69 centavos es para gasto corriente y apenas 31 para gasto de inversión. Gasto en desarrollo económico cada vez más que antes toma el concepto de gasto corriente. En términos reales, el gasto de inversión que detona desarrollo económico, desarrollo social y de gobierno experimentan disminuciones y crecimientos diferenciados del -10.93, 3.14 y 34.2 por ciento para 2018.
Con esta información se muestra que el ajuste presupuestal no es más que el ajuste a la baja del gasto de inversión que detona desarrollo económico, en consecuencia, ajuste al crecimiento económico y generación de empleos. Además, el gasto bruto total aumentará poco más de los 404 mil millones de pesos, esta cifra se explica por el incremento del gasto corriente en 333 mil millones de pesos más 7 mil millones de pesos en inversión y el incremento de cerca de los 64 mil millones de pesos de las participaciones para las entidades federativas.
Para PEMEX en 2018 son tres principales renglones donde habrá incrementos del gasto en 31 mil 869 millones de pesos, por ejemplo, gestión corporativa, exploración para descubrir yacimientos y para el pago de pensiones. Por su parte, para cubrir estos incrementos, se reducirá en 23 mil 514 millones de pesos en distribución y producción de petróleo, gas y gasolinas y el entorno ecológico. Esto implica mayor nivel de importaciones por este concepto, lo cual agravaría la balanza petrolera y menor acumulación de divisas.
Con el presupuesto por conceptos de gastos se observa de forma clara el engaño presupuestal: el pago por los intereses de la deuda, combustibles lubricantes y aditivos son los renglones que mayor presupuesto recibirán por concepto de gasto corriente, ambos suman poco más de 117 mil millones de pesos. Pensiones y jubilaciones incrementarán cerca de los 113 mil millones de pesos para 2018, lo que lo ubica como el principal concepto de gasto con mayor incremento. Del 100 por ciento de incremento por concepto de gasto corriente total, 69 es absorbido por pensiones, intereses y gasto en combustibles. De cada peso de impuesto que financiará el gasto bruto total en 2018, 33 centavos son pensiones, intereses de la deuda pública, gasto en gasolinas y estímulos a los servidores públicos y gastos de deuda.

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