El debilitamiento de la reforma fiscal de Peña Nieto
Publicada el Vie, Sep 21, 2018

Por Salomón Guzmán.

De acuerdo con los informes trimestrales de la Secretaría de Hacienda, el futuro de los ingresos presupuestales (tributarios y no tributarios) es poco alentador, aún con todo y la reforma fiscal que se implementó en 2014. Las finanzas públicas son, cada vez más, sensibles a la política de endeudamiento de la administración de Peña Nieto y el gasto por el costo de la deuda es mayor al déficit presupuestal.
Por otra parte, de acuerdo con los informes de Hacienda, se tienen ingresos presupuestales programados en poco más de 3 billones 898 mil millones de pesos, es decir, 60 mil millones de pesos más que en 2017, este aumento monetario en la recaudación es el más bajo desde 2009. Además, la cifra anterior se explica por el incremento de los ingresos tributarios en 108 mil millones de pesos, cifra menor a la del año 2013, mientras que por el lado de los no tributarios una disminución de – 48 mil millones de pesos.
En tanto, al cierre del primer semestre de este año, existe un total de contribuyentes (personas físicas y morales) en 68 millones, de los cuales 66.5 millones son personas físicas y 2 millones morales. Este total de contribuyentes es la más alta en la historia reciente de las finanzas públicas. No obstante, lo anterior es una de las debilidades significativas de la reforma fiscal de 2014: cada vez más se acumula un mayor número de contribuyentes y cada vez menos se da una acumulación de ingresos presupuestarios, lo cual pone en entredicho su eficiencia en el largo plazo.
También es de suponerse que la reforma fiscal se diseñó para el mediano plazo y no para el largo plazo, en consecuencia, es urgente diseñar una reforma fiscal donde la acumulación de los ingresos mantenga una tendencia creciente con mayor número de contribuyentes, es decir, una reforma fiscal sostenible de largo plazo: que la recaudación crezca más que proporcionalmente al incremento en el número de contribuyentes.

 

De 2012 a 2018 la tasa de crecimiento promedio anual de los ingresos presupuestarios y el total de contribuyentes fue de 10 y 13 por ciento, si se divide la primera tasa entre la segunda se obtiene un resultado de 0.76, este número significa que por cada uno por ciento de incremento en el número de contribuyentes la recaudación incrementó 0.76 por ciento. La recaudación incrementó menos que proporcionalmente al incremento en el número de contribuyentes. Lo anterior deja ver que los esfuerzos de la reforma fiscal de 2014 se concentraron en incrementar la base de contribuyentes en lugar de eficientar la recaudación de los ingresos presupuestarios.
Es importante mencionar que la reforma fiscal de 2014 si presenta resultados positivos significativos, no obstante, es cada vez más débil en su sostenimiento de largo plazo. Por ejemplo, durante la administración de Peña Nieto se acumularon 1 billón 445 mil millones de pesos de ingresos presupuestales totales , esta cifra es 1.61 veces más que lo acumulado en todo el periodo de Felipe Calderón. Respecto a los ingresos tributarios se acumularon 1 billón 643 mil millones de pesos, esta cifra es 3.8 veces más que la administración del panista. Con Peña Nieto (2012- primer semestre de 2018) el número total de contribuyentes incrementó 30 millones, con Calderón el número total de contribuyentes incrementó 14 millones. Todo lo anterior es una gran oportunidad para la agenda de Acción Nacional en ambas Cámaras legislativas en el próximo gobierno.

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