Editorial
Publicada el Lun, Ago 27, 2018

Por Damián Zepeda Vidales.

Queridos amigos panistas, hoy el Partido necesita de la generosidad y unidad de todos nosotros para enfrentar este nuevo capítulo, no sólo en la historia de Acción Nacional sino del país, periodo que será trascendental para todos los mexicanos.

En primer lugar, quiero compartirles mi satisfacción porque nuestra reciente sesión de Consejo Nacional fue no sólo histórica sino positiva, pues durante más de 12 horas escuchamos cerca de 50 intervenciones de nuestros compañeros consejeros, quienes debatieron y analizaron sobre el reciente proceso electoral.

Más allá de frases típicas, tuvimos la altura de miras para reflexionar profundamente con la intención de corregir. Esta dirigencia, como lo exprese a los consejeros, está muy consciente de su alta responsabilidad, ya que hubo cosas que se pudieron hacer mejor, otras que se debieron hacer y otras más que no debieron hacerse. Debemos recordar que todo el que actúa corre el riesgo de equivocarse, pero el que no actúa con toda seguridad se equivocará por omisión.

Es mi responsabilidad puntualizar que todo lo que hicimos fue por amor y pensando en lo mejor para México, que no les quede duda. Durante este proceso electoral jamás escatimamos esfuerzos ni trabajo para llevar a todos los lugares de nuestro país nuestro mensaje de cambio y de esperanza.

Conocido el resultado electoral, invito a todos los militantes, a nivel nacional, para que realicemos la autocrítica y diagnóstico necesario para recuperar la confianza de la ciudadanía; para ello, es importante que nos articulemos todos: dirigencias y grupos parlamentarios.

Debemos recordar que los tiempos difíciles son también de grandes oportunidades. Tenemos el deber de ser una oposición firme, responsable y constructiva desde la fortaleza que nos da nuestra doctrina humanista, seamos un dique frente a un eventual autoritarismo.

Ante la próxima renovación de nuestra dirigencia pido a todos los panistas del país tener la habilidad de ponernos de acuerdo y definir qué partido queremos para el futuro. El sábado 11 de agosto nuestro máximo órgano deliberativo eligió a la Comisión que se encargará de dicho proceso, del cual, preciso, seremos profundamente respetuosos. Habrá total autonomía de la Comisión Electoral.

Finalmente, aprovecho estas líneas para agradecerles, de todo corazón, la confianza que cada uno de los panistas depositó en mí para cumplir con la más alta encomienda partidista que he tenido. Ha sido un honor ser su dirigente nacional y les doy mi palabra que desde la trinchera que me encuentre pondré todo mi empeño para construir un mejor país.

 

 

 

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