Don Panchito Alfaro
Publicada el Mie, Ene 29, 2020

Por Andrés Castro Cid.

“Yo oía hablar de Acción Nacional y me acerqué al Partido por la forma de expresarse de los problemas de la comunidad, por su ideología, que era muy benéfica para México y para la gente”, así inició la charla con Francisco Alfaro Becerril, un ciudadano ejemplar de 98 años de edad, un hombre orgulloso de lo que ha sido su andar en la vida pública y partidista, pues don Panchito, como le llaman en su comunidad, es militante panista desde 1943.

Nacido en Ario de Rosales, uno de los municipios que integran el estado de Michoacán, don Panchito indicó que se trasladó a Pátzcuaro desde hace 80 años, en donde marcó una huella indeleble por su trabajo político y desinteresado, pero sobre todo por llevar la doctrina panista a todos los ciudadanos de su municipio.

Durante una visita que realizó el equipo de reporteros de La Nación a Pátzcuaro, Michoacán, para conocer y charlar con don Panchito Alfaro, nos encontramos con un hombre fuerte, amable y atento, acompañado por una de sus hijas, Maricela Alfaro Ayala, su nieta, Anna Judith Calderón Alfaro y con una amiga de la familia, Anabey García, quienes nos abrieron las puertas de su domicilio para este encuentro con un ícono de la lucha panista.

Durante su larga lucha por llevar la democracia a Pátzcuaro, don Panchito recordó el acoso y persecución que padeció por parte del partido dominante en esos momentos, el PRI. Recordó, con ayuda de su hija Maricela, que fue preso sólo por llevar la doctrina del PAN en su comunidad. “Me decían que si me hacía para aquel lado, afiliarme al PRI, de inmediato me dejaban libre, pero les dije: si ven algún motivo o razón para detenerme aquí, aquí sigamos”.

A pesar de estas injusticias, aseguró, él seguía en su labor partidista, por lo que seguían las amenazas en su contra, “me decían que si seguía actuando en esa forma que no me fuera a pesar, pero yo les hacía caso omiso, yo les decía, soy ciudadano por lo tanto me siento libre de permanecer donde me dé mi gana”.

En cuanto a su largo andar en favor del Partido, destacó que su principal labor fue acercarse a la ciudadanía, invitarlos a participar, “les dije, hay otra manera, presten un servicio para bien de ustedes y de la patria”.

Respecto a su labor en distribuir la revista La Nación, don Panchito recordó que llevaba algunas revistas a los ciudadanos, algunas las pagaban y otras decían, al otro viaje, y así era la forma de difundir la revista y su contenido en la localidad.

En cuanto a las actividades partidistas de su familia, don Panchito Alfaro destacó que todos sus hijos son panistas. Es padre de 9 hijos, son 6 mujeres y 3 varones.

¿Su esposa lo acompañó en esta lucha por la democracia?, se le cuestionó, muy pocas veces, porque ella sí era panista pero no actuó directamente, indicó.

 

Don Panchito, el del PAN

Durante la charla con este destacado militante michoacano participaron su hija, Maricela Alfaro; su nieta, Anna Judith Calderón Alfaro, y una amiga de la familia Alfaro, Anabey García, hija de otro luchador panista, don Eustaquio García Martínez, amigo entrañable de don Panchito. Su hija, Maricela Alfaro, fue quien intervino primero para enriquecer y dar un contexto más amplio en la historia de lucha de su padre.

“Mi papá fue tan perseguido que lo acusaban de comprar animales robados y lo acusaron de abigeato, él estuvo preso y la gente del PRI le decía: mira Panchillo, en cinco minutos te sacamos de aquí, pero hazte priista, y la respuesta de mi papá fue, si la debo, la pago (…) duró preso 3 meses con 10 días”.

La orgullosa hija de don Pachito subrayó que él fue uno de los fundadores del Partido en varios municipios, y por el fuerte trabajo en favor del PAN, resaltó, pudo conocer a Miguel Estrada Iturbide, además de Luis Calderón Vega, Rafael Morelos Valdez, Diego Fernández de Cevallos, Carlos Castillo Peraza, Miguel Ángel Conchello, incluso, ellos lo visitaban porque no había donde reunirse y el cuartel del Partido era aquí, en casa.

En su oportunidad, su nieta, Anna Judith Calderón Alfaro, compartió que uno de sus momentos más recordados fue que, durante muchísimos años de lucha, se ganó la primera presidencia municipal de Pátzcuaro en 2006, con Mercedes Calderón, “ese día mi abuelito lloró, porque era la primera vez que se ganaba una presidencia municipal aquí y creo que ahí vio el fruto de sus tantísimos años de esfuerzo”.

Finalmente, Anabey García, amiga querida de la familia Alfaro, opinó que don Panchito es un panista lleno de convicción, que nunca se doblegó, es una persona humilde y eso le permitió formar un equipo sin divisiones, y con todo ello, los panistas de Pátzcuaro adquirieron algo que se llama respeto y eso influyó en gran medida en el ámbito político y electoral.

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