Desaciertos de las autoridades de salud
Publicada el Jue, Nov 26, 2020

Por Andrés Castro Cid.

El Gobierno federal ha expresado su profundo descontento, han mostrado en distintas ocasiones su indignación por el registro, el conteo que llevan algunos medios de comunicación de los contagios y decesos ocurridos desde la llegada en marzo del virus SARS-CoV-2 a nuestro país; las cifras que se muestran también han causado preocupación entre los mexicanos por lo elevado que son, también es el resultado de la poca efectividad de la estrategia que implementaron las autoridades de salud para enfrentar la pandemia.

Y aquí una breve síntesis del crecimiento de los decesos en nuestro país: 1 de junio, 10 mil 167; 19 de junio, 20 mil 394; 4 de julio, 30 mil 366; 21 de julio, 40 mil 400; 6 de agosto, 50 mil 517; 23 de agosto, 60 mil 254; 11 de septiembre, 70 mil 183; 5 de octubre, 81 mil 877; 28 de octubre, 90 mil 309, y el 19 de noviembre se llegó a la lamentable cifra de 100 mil 104 decesos, 100 mil 104 familias en luto.

Y como registro periodístico presentamos algunas de las frases más representativas de la seriedad con que ha tomado el Gobierno federal, en voz del presidente de México, la llegada de la peor tragedia sanitaria en México: “Hay que abrazarse, no pasa nada”; “No es, según la información que se tiene, algo terrible, fatal, ni siquiera es equivalente a la influenza”; “México es uno de los países más preparados y con menos riesgo de afectación”; “Detente enemigo”; “Ya se ha podido domar la pandemia”; “Estar bien con nuestra conciencia, no mentir, no robar, eso ayuda mucho para que no dé el coronavirus”, y como remate está lo dicho por el secretario de Salud, Jorge Alcocer, durante su comparecencia en la Cámara de Diputados: “(las cifras) pudieron haber sido peores”.

Si a este marco de desaciertos, por parte de las actuales autoridades federales de salud, le sumamos los contagios de senadores y de gobernadores (hasta ahora 12 mandatarios han informado ser positivos a la prueba de COVID-19), el panorama resulta complicado. Es por ello que la revista La Nación entrevistó vía telefónica al diputado federal panista, Éctor Jaime Ramírez Barba, quien además de ser un destacado político panista tiene un doctorado con honores en Ciencias de la Salud con especialidad en Cirugía.

“Durante los dos años previos de este Gobierno federal ha habido una disminución presupuestal en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica, también lo hubo en este año y estamos presentando, el Grupo Parlamentario del PAN, unas reservas para que se asigne más dinero a la vigilancia epidemiológica”, destacó en primera instancia el diputado de Acción Nacional.

Lo anterior tiene una consecuencia, añadió Ramírez Barba, al no haber vigilancia, con este austericidio republicano que tiene López Obrador, el resultado es una disminución en el personal de salud y también se han agotado las reservas estratégicas en materia de salud. “Había un fondo de reserva estratégica de ventiladores, de camas, de cubrebocas, entre otras cosas, inclusive es de dominio público que se mandaron a China en un principio los cubrebocas, por ejemplo”.

Entonces, insistió el médico guanajuatense, al no haber una vigilancia atenta a los riesgos de seguridad nacional en salud, se descuidaron todos los demás recursos. Esta disminución presupuestal vino acompañada de un choque de estructuras en la propia Secretaría de Salud, un desencuentro entre dos subsecretarías, la de Hugo López-Gatell y la de Asa Cristina Laurell, porque una tenía que ver con infraestructura hospitalaria y lo que tenía que aplicarse, y la otra se encargaba del aspecto ejecutivo.

“Como consecuencia de este pésimo manejo de la pandemia por parte de Hugo López-Gatell renunció la subsecretaria Laurell, porque nadie le hacía caso, no hubo un plan de preparación y acción para la pandemia, no hubo un plan formal de este gobierno; ellos dicen que tuvieron reuniones, pero no hubo plan formal de preparación, plan que los legisladores del PAN les pedimos por escrito”, denunció.

De igual forma, Éctor Jaime Ramírez alertó sobre la total falta de coordinación entre las autoridades estatales con las federales, “los gobiernos estatales hacen lo que quieren, el presidente dice en la mañana que los cubrebocas no son importantes, cuando ya se demostró que sí es de mucha importancia. Las demás medidas se reconocen pero sigue la falta de medicamentos, la falta de equipos, falta de distribución, se han hecho esfuerzos sí, pero son insuficientes y están poco coordinados”.

Por estas razones, recordó el legislador por el PAN, Acción Nacional ha pedido la realización de una auditoría para saber a detalle el manejo de la pandemia en esta administración federal, una auditoría con profesionales libres de cualquier crisis de interés con esta transformación de cuarta.

“Cuando los técnicos se politizan es un mal negocio, esta lucha incesante entre la ciencia y la política es mala porque se juegan las dos, la ciencia ha estado al servicio de la política y la política es un personaje nefasto del país. El doctor López-Gatell es un tapete para las decisiones políticas del presidente”, acusó el diputado federal panista Éctor Jaime Ramírez Barba.

Mucho estrés por la falta de insumos

Para conocer el sentir del personal de salud durante un día laboral, enmarcada en la emergencia sanitaria por la pandemia, La Nación entrevistó a una profesional de la salud que labora en un hospital de Guanajuato, a quien nombraremos doctora “G” puesto que pidió su anonimato, ya que su testimonio contradice la información oficial de las actuales autoridades de salud.

Es muy importante realizar las pruebas de COVID-19, afirmó la doctora “G”, porque si se tiene un caso positivo de contagio se deberá buscar a los contactos intradomiciliarios para revisarlos y realizar las pruebas correspondientes porque, en caso de ser asintomáticos, pueden ser portadores y al realizar su vida habitual podrían contagiar a otras personas; también es muy importante el uso del cubrebocas, sí son de gran ayuda.

La anterior afirmación cobra importancia puesto que, en un estudio reciente de la Universidad de Washington, en una proyección al primero de marzo del 2021 se indica que si se relajan las medidas sanitarias morirían en México 152 mil 452 personas, con las medidas actuales 145 mil 423 personas y usando el cubrebocas de manera obligatoria las muertes serían menores, 135 mil 292 personas.

Al abordar el tema de la falta de personal en los institutos federales de salud, la doctora “G” destacó que es una situación que se viene arrastrando desde tiempo atrás y ahora se ha agravado puesto que el personal que se encontraba en riesgo por alguna enfermedad crónica, por ser mayor de edad y a las mujeres embarazadas, a todos ellos se les mandó a resguardarse en sus hogares para evitar afectaciones serias a su salud por el COVID-19.

“Si en un servicio, en un hospital, se contaban con dos médicos y cinco enfermeras, por citar un ejemplo, y la mitad se fueron a resguardo, la situación se complica mucho, si a esto se le añade el personal contagiado que se ha ido a resguardo se vive una situación aún más grave. También hay que considerar la falta de insumos, del material necesario, todo ello genera una permanente crisis para ofrecer la atención adecuada a los pacientes”, subrayó.

Al ser cuestionada sobre el sentir del personal de salud en su día a día, la doctora “G” destacó que se vive con mucho estrés en el trabajo, tanto en las áreas de medicina administrativa como en medicina operativa.

“Se vive con mucho estrés puesto que, por ejemplo, el personal de primer contacto siempre está expuesta a sufrir contagio y con ello contagiar también a su familia”, explicó.

En el área administrativa siempre hay mucho trabajo, hay desgaste por agendar citas, dar resultado de los positivos a COVID-19 y esto genera mucho estrés debido a que hay gente que hace catarsis, muchas veces se realiza trabajo de psicólogos al estar escuchando a la gente, para sensibilizarlos sobre las medidas preventivas a seguir y evitar más contagios. Todo esto genera mucho estrés.

“Aunado a lo anterior, trabajar sin el equipo necesario genera desgaste también, pues nosotros lo tenemos que comprar con nuestros recursos por el hecho de que está en juego la salud de nosotros y la de nuestra familia”, insistió.

Cuestionada sobre las acciones a tomar para evitar el aumento en el número de contagios y decesos por COVID-19, insistió en la necesidad de que la población sepa que el uso del cubrebocas es indispensable, también usar el gel antibacterial, seguir en la sana distancia y tener una buena alimentación, puesto que si nuestras defensas están bien pueden lograr que la presencia del virus no sea tan agresiva.

“Tenemos que ser una población responsable y en caso de tener síntomas debemos buscar los servicios de salud, si hay una línea COVID-19 acudir a ella y decir todos los síntomas. Debemos tener esa información y saber a dónde acudir. Si tuvimos contacto con un posible caso de contagio, como comunidad responsable, debemos realizarnos una prueba para evitar ser portador y contagiar a nuestra familia”, finalizó la doctora “G”.

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