Democracia en peligro inminente
Publicada el Mar, Sep 29, 2020

Héctor Larios Córdova.

Desde antes de la toma de protesta del presidente al cargo, hubo diversas voces que alertaban con alarma que México caminaba hacia el modelo de Venezuela, una dictadura; desde entonces manifesté que a México no le hacían ningún bien estas voces alarmistas, lo que teníamos que hacer es reforzar las instituciones para que funcionaran los equilibrios y al tiempo por la vía democrática resolviéramos los problemas.

A casi dos años de gobierno, con gran preocupación debo admitir, que sí, si no hacemos un esfuerzo democrático intenso de aquí al próximo proceso electoral, si vamos sin escalas a un gobierno dictatorial, insisto la única salida son las vías democráticas.

Porque pienso que, proponiéndoselo o no, López Obrador nos conduce a una dictadura, enumero algunas razones.

El desmantelamiento o el volver inoperantes a varias instituciones de equilibrio. Algunos ejemplos: sin tomar al IFAI ya impera la opacidad, a cualquier requerimiento de información se niega la autoridad con cualquier excusa. En el INE sin duda la situación empieza a cambiar, tan sólo ver el cambio de posición con respecto a las mañaneras, como mecanismo de propaganda durante los procesos. Los organismos de regulación energética han sido asaltados y que decir de la CNDH.

Descalificación y condena de cualquier crítica, ya no mencionemos a los medios que han sido atacados: Reforma, Nexos, Letras Libres, El Universal, etcétera. La peor muestra es la respuesta al desplegado de 750 intelectuales, de los cuales al menos un tercio votó y promovió a López Obrador en las tres elecciones en que participó.

Ausencia casi absoluta de operación y diálogo político, en las dos reuniones que el presidente ha tenido con los gobernadores sólo el mensaje del presidente tiene lugar; ni en las giras los toma en cuenta, ni les toma la llamada, la consecuencia es la ruptura en la CONAGO, no por la instancia, sino por el desprecio del presidente. A los alcaldes ni en cuenta, sólo recordar que los recibieron con gas lacrimógeno en Palacio. En el conflicto del agua en Chihuahua cerrazón y autoritarismo, es la tónica en todo.

El despilfarro y desprecio por los recursos públicos, ya ni para que mencionar la cancelación del aeropuerto y la pérdida que seguimos pagando sólo para que nos quedara claro quién manda. La última es la pérdida de cerca de 500 millones de pesos en el sorteo del avión, sólo para mantener la distracción a los problemas, los cerca de 200 mil millones en Dos Bocas, el Tren Maya, el parque ecológico para que no se vea el tiradero del NAIM, y PEMEX, la reina de la corona, que este año nos costará en pérdidas mas de 2 mil millones de pesos, sólo vea lo que ya lleva acumulado en el primer semestre.

El dinero tiene un límite y está llegando, ante la falta de dinero y en consecuencia de servicios del gobierno e incluso de impago, la única salida que tiene el presidente es la renuncia o la dictadura.

El uso de la fuerza del estado en contra de los opositores, el caso más grave es la UIF y su titular a quien en el sexenio pasado querían procesar por un error, salimos varios panistas en su defensa. Ahora congela las cuentas de los actores de las protestas por el agua en Chihuahua, incluyendo al ayuntamiento de Delicias, pero no es el único caso, sólo recordar la renuncia del ministro Medina Mora, presionado cuando congelaron las cuentas de su familia, incluyendo la empresa de software que sin poder usar el dinero de sus cuentas en pocas semanas cerraría. Cuando un gobierno utiliza y hace ostentación de que usa la fuerza del estado para atacar a sus oponentes y no hay contrapeso que lo impida, sin duda, estamos a centímetros de dejar de ser un sistema democrático.

El abandono de la autoridad para garantizar el Estado de Derecho, cada uno puede hacer lo que le plazca sin consecuencias (claro que sin que el presidente lo considere adversario), así sea bloquear el paso del tren o carreteras, tomar las casetas de cuota y cobrar una cooperación, robarse la luz, etcétera. Donde no impera la ley se aclama la mano dura.

Aunque hay muchas otras razones para advertir el grave riesgo democrático que tenemos, termino con el desastre en la operación de la estructura gubernamental, el terrible manejo de la epidemia, la gran cantidad de muertos, la falta de conducción económica que ha dejado a millones en el desempleo formal o informal, la pérdida de muchas pequeñas y no tan pequeñas empresas, la crisis que día a día se profundiza en la seguridad, que junto con la crisis económica llevará al incremento de delitos como el robo a casa habitación y el asalto.

Seguramente nos ha faltado la fuerza para oponernos a muchas de estas cosas, quizá nos hemos ido a embestir las alas del molino de viento, los distractores, en lugar de plantar cara con determinación a cada una de estos agravios a la democracia. Sólo nos queda cambiar de aquí al proceso electoral y lograr una Cámara de Diputados plural para evitar la catástrofe.

 

Héctor Larios Córdova es Secretario General del CEN del PAN.

Twitter: @LariosHector

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