De la esperanza de Obama a los muros de Trump
Publicada el Lun, mar 6, 2017

obama vs trump

Por Carlos J. Guízar.

Sobre los discursos inaugurales

Los discursos inaugurales de los presidentes estadunidenses comenzaron con George Washington, el 30 de abril de 1789. Cada uno ha estado enmarcado en un contexto histórico, en la visión y el rumbo que seguiría ese gobierno y en sus prioridades.

Washington, en vez de concentrarse sólo en su responsabilidad, también lo hizo en la del Congreso y su habilidad para gobernar. Resaltó la importancia de la moral privada para el establecimiento de políticas públicas, de un gobierno libre que comandara el respeto del mundo. Marcó la ruta de su gobierno y de su nación, dejando claro un precedente acerca de los valores y los principios que deberían de acompañar a un Presidente.

Otro discurso que es referente por su retórica, así como por su estética, filosofía y profundidad, en el contexto de la Guerra Fría, fue el mensaje inaugural de John F. Kennedy. Con frases que han sido un modelo, nos mostró el rol que habría de tomar Estados Unidos durante su mandato y ante lo que representó la Unión Soviética.

Al decir “no pregunten qué puede hacer su país por ustedes, pregunten qué pueden hacer ustedes por su país”, Kennedy hizo un llamado a un nacionalismo proactivo, responsable y que actúa.

Ese mismo llamado lo hizo a los ciudadanos del mundo, “no pregunten qué puede hacer Estados Unidos por ustedes, sino qué podemos hacer juntos por la libertad del ser humano”, para formar un bloque “contra los enemigos comunes del ser humano: la tiranía, la pobreza, la enfermedad y la guerra misma”.

 

Discurso inaugural de Barack Obama (2009)

Barack Obama dio un discurso inaugural en un contexto caracterizado por un periodo que siguió tras los atentados a las Torres Gemelas: la guerra contra el terrorismo e incluyó conflictos bélicos en distintas partes del mundo.

Con un discurso de campaña de conciencia, esperanza y de acción, Obama tuvo la capacidad de generar un movimiento esperanzador en el mundo y en Estados Unidos, que lo hizo sumamente popular.

Afirmó que los presidentes, antes que él, hicieron el mismo juramento en “mareas de prosperidad y en aguas pacíficas…” o “en medio de nubes y tormentas”, por lo que, con una visión de esperanza, resaltó que fueron los estadunidenses los que, al permanecer a sus ideales fundacionales, salieron adelante. Pintó un escenario de problemas reales que resolverían juntos, ya que su “viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil”.

Abordó temas como su multiculturalidad, la salida de tropas de Afganistán o Irak, la distribución de la riqueza y la labor de la economía, la seguridad nacional y el respeto a sus ideales de libertad o “las alianzas sólidas” con las que otras generaciones enfrentaron al fascismo.

Cerró su discurso con fragmentos motivacionales, que mostraron un futuro complicado que sortearían como una nación porque, de acuerdo a Obama, Dios les pide que dejen “huella en un destino incierto… que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba… no nos dimos la vuelta ni flaqueamos, y que… seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad”.

 

Discurso inaugural de Donald Trump (2017)

El contexto de Donald Trump fue muy distinto al de Obama. Encontró un país con pocos acuerdos y dividido, después de ganar una elección por votos electorales pero que perdió por más de 3 millones de votos populares.

A su vez, Trump tuvo la capacidad de que su discurso de campaña permeara en su país y en el mundo, pero él tuvo un mensaje de cerrazón, un fuerte nacionalismo y de construcción de muros, no sólo físicos sino también ideológicos.

Basó su discurso en una lucha social, ya que, de acuerdo a éste, “los políticos prosperaron, pero los empleos se acabaron y las fábricas cerraron. La élite se protegió, pero no cuidó a los ciudadanos de nuestro país. Sus victorias no han sido tus victorias”.

Trató distintos temas como la economía, la seguridad nacional, el empleo o la política, pero se puede resumir su discurso con una idea muy clara: “a partir de este día, sólo Estados Unidos será la prioridad. Haremos que Estados Unidos vuelva a ser orgulloso. Haremos que Estados Unidos vuelva a ser seguro. Y, sí, juntos haremos que Estados Unidos vuelva a ser grandioso”. Aunque fue un discurso un poco más tolerante, en comparación con el que dio en campaña, en realidad, reafirmó lo que dijo durante meses.

 

Conclusiones

Más allá de la imagen multitudinaria de la toma de protesta de Obama con lo vacío que estuvo la de Trump, ambos se asemejan porque fueron candidatos a quienes se veía difícil que ganaran por su inexperiencia, falta de conocimiento de Washington o condiciones políticas –más con Obama por haber sido el primer presidente afroamericano.

Los dos discursos mostraron los retos que percibieron, tanto internos como externos, pero la manera de abordarlos fue distinta. Obama habló de esperanza, conjunción de esfuerzos y apertura, mientras que Trump habló de individualismo, recuperar “su visión” del sueño americano y cerrazón, en un mundo que demanda sinergias para superar los desafíos.

Tanto Obama como Trump llegaron con poca experiencia y con muchas promesas complicadas por cumplir. Aun así, vimos que Obama pudo cumplir poco de lo que se propuso, a pesar de su esperanza. Ahora, esperemos que las promesas de Trump tampoco se cumplan porque si la esperanza no logró resultados, mucho menos la cerrazón, las ocurrencias y la intolerancia, mismas que ya hemos visto que pueden ser devastadoras.

 

Twitter: @carlosjguizar

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