Cuestionada estrategia en el manejo de la pandemia
Publicada el Jue, Dic 17, 2020

Por Andrés Castro Cid.

Los ciudadanos debemos seguir con las medidas sanitarias en lo que eventualmente salimos de esta pandemia. Los expertos calculan que el 60 por ciento de la población debe estar vacunada para lograr la inmunidad de rebaño, consideró el profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, Roberto Ponce López.

Entrevistado por la revista La Nación, en el marco del segundo año del presidente López Obrador, en el tema de salud y eficacia del manejo de la pandemia, Roberto Ponce opinó, en primera instancia, que los resultados del Modelo Centinela han sido nulos, pues no ha existido coordinación con los estados sino todo lo contrario: han surgido disputas con algunos.

Quien también cuenta con un doctorado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) añadió que al principio de la pandemia se activaron las unidades SISVER de Vigilancia Epidemiológica y las pruebas fueron muy limitadas; “las pruebas han sido insuficientes y el Modelo Centinela es una forma de tapar esto, con las pruebas que se tienen se genera un contexto de cómo va la pandemia, el Modelo Centinela sirve para informar si suben o bajan los casos, da la tendencia nacional por región, pero no es suficiente si se quieren atajar los contagios y cortar los niveles de transmisión”.

Cuestionado sobre el continuo debate entre las autoridades federales de salud y del propio Ejecutivo con especialistas en cuanto a la efectividad o no del cubrebocas para disminuir los contagios, el investigador afirmó que cada vez hay más evidencia de que una de las vías más importantes de transmisión es por los aerosoles, es decir, a través de partículas líquidas diminutas que una persona puede expulsar, por lo que es muy importante portar las mascarillas, sobre todo en ambientes cerrados.

Subrayó que alrededor del mundo ya está muy demostrado, “ya hay evidencia acumulada acerca de la importancia del uso correcto del cubrebocas, entonces, no tiene sentido hacer tales afirmaciones por parte del gobierno. De hecho esas declaraciones son medio malabaristas, sobre que unos no tienen que usar las mascarillas, pero los demás sí las deben usar”.

Al referirse a los resultados arrojados por el sistema de monitoreo Semáforo de Riesgo Epidemiológico, el investigador explicó que este semáforo se relaciona con el Modelo Centinela y a todas luces hay muchísimos casos positivos, pero no se aplican suficientes pruebas y no hay un esfuerzo para cortar los contagios, cortar la línea de transmisión, eso no se hace en México.

“En países como Estados Unidos, Taiwán, en donde hay pruebas masivas, una vez que se identifica un caso positivo, se ve con quién se tuvo contacto, se hacen pruebas a estas personas y ahí se cortan las líneas de transmisión. Esto no ha sucedido en México y se sigue con el Modelo Centinela, por tanto, se llega a los semáforos”.

Ante el cuestionamiento de ¿cuál será la forma de medir el estado en el que está la pandemia?, explicó que primero sería simplemente por las líneas de tendencia de contagios, pero las pruebas son limitadas, entonces, el Gobierno federal a lo que ha apostado es a la hospitalización, dentro del modelo de semaforización, y sus indicadores tienen que ver con la tendencia del número de casos y los otros con ocupación hospitalaria. La mitad del caso, del indicador del semáforo, tiene que ver con hospitales, si están o no ocupadas las camas, entonces, esto es relativo porque es un factor que se puede mover a discreción.

“En resumen, el semáforo en México se caracteriza porque tiene en él un peso muy fuerte la ocupación hospitalaria, para determinar si un estado estará en rojo o naranja, más allá de los contagios, este es un factor un tanto subjetivo. Es defendible porque definitivamente es un tema, pero se puede prestar para moverlo al gusto”.

Al recordar las declaraciones realizadas por la ONU donde se consideró que la situación en México es muy preocupante y las de la OMS que le pidió a nuestro país tomar en serio la pandemia del coronavirus, aunado a la respuesta del vocero de la pandemia, López-Gatell, quien aseguró que el mensaje fue para los ciudadanos del país, el profesor afirmó que definitivamente el mensaje de los organismos internacionales fue para las autoridades federales, puesto que las estrategias de contención son responsabilidad del gobierno; “en esas estrategias no han existido las pruebas masivas, no hay un modelo para cortar las pruebas, es algo que debieron haber hecho, entonces, fue un llamado a las autoridades federales”.

Ponce López insistió que el uso o no del cubrebocas ha sido algo confuso gracias a las autoridades de salud. “Recordemos que al inicio de la pandemia decían: no es útil usar el cubrebocas, después cambiaron su discurso, no es consistente, entonces, nuestra autoridad manda mensajes cruzados, se contraponen. Es un llamado desde estos organismos internacionales, sí a todos, pero con mayor peso a la autoridad federal más que para los ciudadanos”.

La vacunación deberá ser transparente

Tras el anuncio del gobierno de comprar casi 250 mil vacunas producidas por los laboratorios Pfizer, el doctor por el MIT opinó que esta vacuna requiere de una congelación de -70 o -80 grados centígrados, lo cual implica una serie de retos logísticos de dónde se almacenará.

“Por otro lado, lo que llegan son 250 mil vacunas, se necesitan dos dosis por persona, ¿para cuántos en realidad alcanzan?, sólo para 125 mil personas”.

Precisó que el número de doctores en hospitales públicos en México es de alrededor de 190 mil, entre doctores y enfermeras, y con los empleados en hospitales públicos el número sube alrededor de medio millón, a eso habrá que sumarle el staff.

“Si le sumas al Ejército y a la Guardia Nacional, que serán prioritarios, son más de 2.5 o 3 millones de personas, si se multiplican por dos ya son 5 o 6 millones de dosis las que se necesitan en México. Nuestro país ha firmado la compra de más de 30 millones de dosis de Pfizer, pero esas dosis se van a acabar conforme lleguen”.

Esta priorización de aplicar primero la vacuna en el personal de salud, resaltó, sí es acorde a lo que hemos visto en otros lados. El personal de salud es prioritario porque son de mayor riesgo, ellos son una vía de contagio constante porque ven a los pacientes que tienen una situación delicada de salud y en caso de contagiarse pueden morir. Sí es importante vacunar al personal de salud y deben ser prioritarios.

Asimismo, destacó que se ha creado una falsa expectativa de que la pandemia terminará con la llegada de la vacuna, “la aplicación de ésta en el país llevará meses, quizá todo el próximo año porque se tomará mucho tiempo hacer una campaña de vacunación; ahora llegarán a nuestro país 250 mil dosis, esto no es nada para una población de 120 millones de habitantes y ni siquiera alcanza para cubrir al personal de salud en su totalidad, entonces, esto sucederá en el transcurso del próximo año, quizá bien entrado el 2022”.

Finalmente, apuntó que los medios de comunicación y los ciudadanos deberemos presionar a la autoridad para que explique el por qué de su estrategia y criterios de vacunación; también hay que estar atentos en la coordinación que tendrá el gobierno con los estados en temas de COVID-19 para la vacuna, ya que es información que se debe manejar con mucha transparencia.

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