Construir la Esperanza ante el desasosiego y la desesperación
Publicada el Mar, Jun 23, 2020

 

“Sí Hay de Otra”

Por Héctor Larios Córdova.

Particularmente la última semana un buen sector de mexicanos cambió radicalmente su estado de ánimo. Sólo con repasar las columnas de los últimos siete días se puede notar un sentido pesimista, de lamento, de frustración. Tomo, por ejemplo, el cierre de la columna de Macario Schettino del pasado lunes 15: “El triunfo de López Obrador fue abrumador, legítimo y democrático. Su fracaso como Presidente es también abrumador. Eligieron a un criminal, que está destruyendo al país entero. Algo debe poder hacerse para evitar que el crimen se consume.”, o también el título de la columna de Rubén Aguilar del miércoles: “Gobierno de fracasos”, y entre la ciudadanía, sólo como botón de muestra, las concurridas caravanas de protesta en varias ciudades con sus lemas y leyendas: “AMLO fuera, Dimite YA”, son clara prueba del ánimo que impera.

¿Qué pasó?, que detonó este cambio de ánimo en un buen porcentaje de mexicanos, quizá lo primero es la pandemia, más de dos meses de confinamiento, cuando todos confiamos en el vocero del gobierno en que no pasaría de un mes y luego las inumerables contradicciones, las mentiras, la incongruencia, la pérdida de credibilidad hacia el gobierno en el tema sanitario de la mayoría de la población. El miedo e incertidumbre que genera la enfermedad se incrementa al no encontrar fuente segura para informarse y tomar sus decisiones.

Sin duda también han influido las primeras consecuencias que empezamos a sufrir de la mayor crisis económica en un siglo, ya se han perdido más de un millón de empleos formales y se estima que serán dos millones a fin de año, más diez millones de empleos informales que no tuvieron ingresos en casi dos meses, pero que ahora muchos de ellos inician la recuperación de sus ingresos, no así los que han perdido el empleo formal. Lamentablemente falta mucho por ver y sufrir de esta crisis que hará que ocho millones de mexicanos pasen a pobreza extrema, un cambio radical, todo esto ante un gobierno que se ufana en anunciar que no apoyará al empleo, a diferencia de prácticamente todos los demás países, que sólo su padrón del bienestar recibirá transferencias monetarias.

Quizá quien encendió la mecha que hizo que estos problemas estallaran, cambiando el ánimo de muchos, fue el propio presidente. Primero, en su declaración en contra de Krauze y dando a entender que quien no esté conmigo, está contra mí, defínanse, al día siguiente afirma que sólo debería haber dos partidos: “los liberales y los conservadores”, y le sigue con el BOA, panfleto que sin duda su equipo elaboró, dando nombres de personas, empresarios y empresas, instituciones de estado y partidos políticos, “todos están contra nosotros confabulados”, y despúes de los desmentidos afirma en la mañanera siguiente que actúan soterrados, lo niegan, y sigue, construyendo la narrativa de que toda la oligarquía, todos se juntan en contra de nosotros, y de hecho iniciando la batalla electoral, en medio de las muertes y empleos perdidos.

En estos días, a través de algunos columnistas, se da a conocer la reestructuración del aparato electoral de López Obrador, sustituciones en cargos de manejo de recursos en varias dependencias bajo el mando de Gabriel García, quien maneja los programas sociales de reparto.

La narrativa del presidente será la polarización, todos contra el pueblo, “quieren mayoría en la Cámara de Diputados para después revocar mi mandato”, obvio él tiene que ser parte de la narrativa, es la forma de estar presente en las elecciones aunque no aparezca en la boleta. La apuesta es a la polarización que le acerca a sus afines, que desestimula la participación de muchos que no aceptan la confrontación y que los votos que darán los beneficiarios de sus programas superen los votos de los demás (suponiendo que logramos unirnos).

Dios quiera que la pandemia inicie el decenso en las próximas semanas, de cualquier forma seguirá llevando sufrimiento a muchas familias y privará de la vida a muchos mexicanos. Pero la crisis económica, lamentablemente por falta de acciones de gobierno, durará muchos meses, matará a muchas empresas y costará todavía muchos empleos; de acuerdo a los pronósticos, seguiremos cayendo al inicio del proximo año y la recuperación iniciará en el segundo semestre de 2021. Estamos por vivir los peores momentos con el peor gobierno que hemos tenido.

La frustración y desaliento no son sentimientos que conduzcan a construir, no podemos caer en la narrativa de la polarización, el gran reto que tenemos es construir, decir, como lo hicieron los Gobernadores del PAN, “Sí Hay De Otra”, si hay otra forma de hacer las cosas, hay que fortalecer nuestras libertades, los contrapesos y el sistema federal. La gravedad de la situación nos exige a todos actuar, trabajar pero hacerlo con inteligencia. No hay atajos, no hay ejemplo en el mundo de un presidente que renuncie a petición de su pueblo, hay que optar por la via democrática, hacer que la Cámara de Diputados sea contrapeso e impida los abusos de poder del presidente. Hay que Construir la Esperanza, con hechos, Sí Hay de Otra.

 

Héctor Larios Córdova es Secretario General del CEN del PAN.

Twitter: @LariosHector

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