Construir en las coincidencias
Publicada el Jue, Abr 26, 2018

Por Alan Ávila Magos.

Las estadísticas nos dicen que 2018 será el año en el que más jóvenes voten en la historia de nuestro país y, por lo tanto, seremos nosotros, los jóvenes, quienes decidamos el rumbo que queremos para México.

El primero de julio tendremos en nuestras manos no sólo una boleta con los cinco nombres de las personas que aspiran a dirigir la nación, sino la oportunidad de decidir, entre esas cinco ofertas, lo que queremos para las futuras generaciones.

Las coaliciones y los proyectos apartidistas son los protagonistas de la contienda, por lo que aprovecharé estas líneas para reflexionar sobre cada uno.

Entre los candidatos independientes encuentro dos coincidencias: la primera, ambos militaron en algún partido político, y la segunda, los dos están en el fondo de las preferencias electorales con proyectos sin posibilidad, ni siquiera remotas, a ser competitivos y restando votos a la oposición.

Dentro de las coaliciones, la que encabeza José Antonio Meade y de acuerdo a las tendencias, todo indica que el primero de julio los mexicanos castigarán al PRI a consecuencia del desastroso y corrupto gobierno actual. Y las dos alternativas de cambio, que encabezan las encuestas, son la que conforman MORENA, PT y Encuentro Social, teniendo al ahora ya por tercera ocasión candidato Andrés Manuel López Obrador, y la encabezada por Ricardo Anaya, el más joven de los candidatos, representando al PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

No hay más. Alguno de los anteriores será quien viva en la residencia oficial de Los Pinos durante los próximos seis años. Yo, como millones de jóvenes preocupados por el futuro, votaré por Ricardo Anaya y las principales razones personales para hacerlo son las siguientes:

Creo en las instituciones y los partidos políticos lo son. Sí, desprestigiados y con poca credibilidad, pero estoy convencido que son el medio adecuado, ya que cuando los ponemos al servicio de los demás, con nuestras capacidades y limitaciones, en colectividad, el esfuerzo trasciende y da buenos resultados. Ricardo Anaya lo tiene claro y sus propuestas se han basado en fortalecer las que ya tenemos y crear nuevas donde es necesario hacerlo.

Estoy seguro que no vamos por el camino correcto. En los últimos seis años se han cometido muchas equivocaciones y omisiones que hoy se traducen en más inseguridad, en una economía menos estable y en un tejido social muy desgastado. Ricardo Anaya sabe que un cambio no es empezar desde cero, sino corregir lo que va mal, aprender de lo que se ha hecho bien e innovar en lo que todavía no se ha hecho. Hoy, México necesita de un Presidente que acepte el pasado, conozca el presente y entienda el futuro.

El cambio debe ser inteligente, con las herramientas que tenemos, con propuestas precisas y sin ambigüedades. El mundo está avanzando y debemos avanzar con él, reconociendo las acciones que en otros países se han hecho para replicarlas en México, pero también, y quizás más importante, no repetir aquellas que han concluido en el fracaso. Ricardo Anaya no le tiene miedo al mundo y al ritmo al que avanza, y más bien lo enfrenta y se adelanta a los cambios sin esperar que éstos nos rebasen. Ha demostrado que tampoco teme posicionar y defender a nuestro país en el contexto internacional, defendiéndonos con dignidad cuando el deber lo obliga y creando puentes para tener aliados fuertes con quienes México se vuelva más competitivo. Como Presidente, me consta, que lo seguirá haciendo.

Estamos viviendo una época en la cual la sociedad nos exige (y con justa razón) hacer política diferente. Ricardo Anaya no sólo entendió esto, sino que ha decidido cambiar lo establecido y hoy encabeza un proyecto plural con tres partidos políticos y muchos líderes de la sociedad civil, que también se dieron cuenta que lo que afecta a nuestro país no son las ideologías sino las divisiones que generamos por enfocarnos a lo que no coincidimos y descuidamos lo verdaderamente importante, ya que todos somos directamente responsables en la construcción de un México mejor.

México sí necesita de un cambio, pero uno profundo, inteligente y plural. No uno propuesto por caudillos y líderes mesiánicos que se asumen con la verdad absoluta. Los que creemos en Por México Al Frente hemos decidido construir en las coincidencias. Y nosotros, los jóvenes mexicanos, también hemos demostrado que sabemos ponernos de acuerdo, coordinarnos y trabajar juntos cuando de México se trata.

El primero de julio seremos los jóvenes quienes votemos por el primer gobierno de coalición que tendrá México y será encabezado por Ricardo Anaya.

Alan D. Ávila Magos es Secretario Nacional de Acción Juvenil.

Twitter: @AlanAvilaMagos

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