Censura a revista La Nación
Publicada el Mar, Jun 23, 2020

Redacción.

La censura a los medios de comunicación en los regímenes antidemocráticos es una constante, cuyo fin es propiciar una sociedad desinformada. De manera lamentable, nuestro país no es la excepción, ya que las acometidas hacia los medios informativos avanzan día con día, ataques que provienen del mismo Poder Ejecutivo.

Desde el inicio de su administración, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha dado claras muestras de que no le gustan los contrapesos y por medio de argucias legales, apoyadas con su mayoría legislativa, se ha dedicado a desmantelar a las instituciones que servían como contrapeso al poder, con el único objetivo de llevar una administración a modo.

En lo que se refiere al panorama informativo, López Obrador ha establecido una estrategia informativa donde todas las mañanas impone los temas, con el propósito de tener el control de lo que se exponga en los diversos espacios noticiosos existentes.

En este intento de mantener el control de las noticias, el presidente ha dado visos de su talante autoritario, ya que cualquier medio informativo que lo contradiga, que lo cuestione o lo exponga, lo pone furioso y desde su tribuna informativa desacredita al medio y a periodistas, calificándolo de mentiroso, esto sin exponer argumento alguno.

En la revista La Nación, en diferentes ediciones, hemos registrado los distintos momentos de censura en este gobierno, ataques a la libertad de expresión e, incluso, ataques a medios internacionales; actitudes de intolerancia ya dejadas atrás en México y que a este gobierno parece no importarle retomar viejas prácticas priistas: coartar el derecho a la libertad de expresión.

En esta ocasión, La Nación, el órgano informativo oficial del Partido Acción Nacional, fue el blanco más reciente de censura del gobierno lópezobradorista al rechazar su área de comunicación la solicitud de acreditación para asistir, como medio informativo que somos, a las conferencias mañaneras del Jefe del Ejecutivo.

En La Nación, tanto el equipo de reporteros como la Directora y el Coordinador Editorial, realizamos ya desde meses atrás el registro que se pide por parte del gobierno; vía internet se cumplió con todos los requerimientos solicitados y así después de varios meses, a vuelta de correo, se nos rechazó la solicitud de acreditación con el argumento de que “el aforo está a su máxima capacidad y/o no se cumplieron con los requisitos mínimos solicitados”.

La revista La Nación es un medio informativo reconocido, 78 años de trayectoria ininterrumpida la respaldan y esta forma de censura por parte del Gobierno federal es una clara afrenta a la libertad de expresión, por lo que denunciamos esta censura por parte de quienes están al frente para acreditar a la prensa del país en la actual administración federal.

A lo largo de los años, La Nación se ha caracterizado por el desempeño profesional y ético de su equipo de trabajo, además de que la información que se presenta en el medio impreso y digital es veraz, oportuna, puntual, apegada a la verdad y sustentada en fuentes confiables y competentes; las entrevistas se realizan a gente especializada en los temas a presentar y las opiniones que se emiten son de gente docta, especializada y con amplia experiencia en su área.

En La Nación manifestamos nuestro respeto a otros medios informativos, a las diferentes formas de trabajo y a la diversidad de portales que surgen día con día, es parte de las libertades que se han conquistado en el país; sin embargo, es por todos conocido que hay reporteros acreditados como Carlos Pozos, conocido como Lord Molécula, Sandy Aguilera, María Bello o Paul Velázquez que tienen lugares preferentes en las conferencias mañaneras y sólo acuden para hacer preguntas a modo o acercarse a López Obrador únicamente para darle un abrazo.

Por lo anterior, en La Nación denunciamos este acto de censura por parte del Gobierno federal, somos un medio con más de siete décadas de existencia que fue fundado por el reconocido periodista Carlos Septién García, quien opinaba: “el periodismo es el parlamento diario de los pueblos”, pero al parecer somos un medio que incomoda el autoritarismo del actual gobierno.

Desde Reporteros Sin Fronteras se ha afirmado que “el autoritarismo y la desinformación son los males que deterioran la libertad de prensa en América Latina” y en México se viven de manera desafortunada esas dos premisas. El autoritarismo al decidir sin un juicio adecuado qué medio informativo asiste a sus conferencias y la desinformación al imponer “sus otros datos” en el momento en que los datos reales no se ajustan a sus conveniencias.

Los ataques a la libertad de expresión que tienen registro en México vienen ya desde el sexenio pasado: la salida de Carmen Aristegui de MVS, Pedro Ferriz de Con, de Grupo Imagen y ahora los periódicos Reforma y El Universal son el blanco preferido de los ataques de López Obrador, pero también suma incluso a prestigiosos medios internacionales.

Queda claro que el actual Gobierno federal quiere seguir imponiendo sus otros datos, no quiere medios o reporteros que lo contrasten, que le hagan ver sus equivocaciones, quiere reporteros a modo, que lo acompañen en sus afirmaciones, que le digan que se ve tan sano como un corredor keniano.

Desde nuestra trinchera informativa, La Nación seguirá informando a nuestros lectores y seguidores de nuestras redes sociales de manera veraz y objetiva, expondrá tanto los errores del actual mandatario de México como sus aciertos, ya que nuestro objetivo siempre ha sido velar por el bienestar y desarrollo de México, sin importar quien esté al frente de la Presidencia de la República.

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