Caravana migrante, respeto a la dignidad humana
Publicada el Mar, Dic 11, 2018

Por Maricarmen Rizo.

La presencia en nuestro país de miles de migrantes centroamericanos ha generado tensión en ambas partes de la frontera, pues mientras Estados Unidos ha reforzado su seguridad fronteriza, en México el Programa Especial de Migración (PEM) de la administración pasada fracasó, por lo que el gobierno entrante ha tenido que desmentir supuestos acuerdos con el gobierno de Donald Trump.

El pasado 24 de noviembre, el diario estadunidense The Washington Post informó que el gobierno de Trump logró un acuerdo con el entonces presidente electo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para impulsar el plan “Quédate en México”, donde supuestamente se establecía que los migrantes que llegaran a tierra estadunidense por la frontera sur, solicitando asilo, podrían ser devueltos a México para esperar la resolución de su caso en las cortes americanas.

Ese mismo día, la oficina de prensa de la entonces senadora y hoy secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, desmintió dicho acuerdo migratorio y aseguró que no estaba en los planes de la administración morenista la condición de “tercer país seguro”.

Y es que el Programa de las Américas establece que “cuando un país reconoce a otro como ‘tercer país seguro’ se refiere a un arreglo que le permite al primer país reenviar al otro país a los solicitantes de asilo que lleguen a su territorio por considerar que éste es seguro para los solicitantes de asilo y refugiados”. Se suele justificar con el argumento de que, si la gente huye, no tendría por qué irse más allá del primer país seguro que cruzó en su camino.

En los últimos años, América Latina atraviesa por una crisis de inestabilidad política que provoca movimientos de migración. Ante la caravana migrante, el Partido Acción Nacional, mediante un comunicado, lamentó el uso de gases lacrimógenos por parte del anterior Gobierno federal para intentar detener el ingreso irregular de centroamericanos, quienes pretendieron entrar a la fuerza al país, utilizando a mujeres y niños como escudos humanos.

“El PAN sostiene como principio fundamental el respeto absoluto a la dignidad humana sin importar las condiciones económicas o sociales de las personas”. Enseguida recordó que en los principios de doctrina albiazules se establece que la decisión de migrar es un derecho fundamental y “clamamos porque los ciudadanos en el extranjero gocen de respeto a su dignidad y a sus derechos humanos”.

Los principios rectores de la política migratoria mexicana están considerados en la Ley de Migración:

  • respeto irrestricto de los derechos humanos de los migrantes, nacionales y extranjeros;
  • congruencia del Estado mexicano al garantizar la vigencia de los derechos que reclama para sus connacionales en el exterior;
  • enfoque integral de acuerdo a la complejidad de la movilidad internacional de personas,
  • responsabilidad compartida con los gobiernos de los diversos países y entre las instituciones nacionales y extranjeras;
  • hospitalidad y solidaridad internacionales;
  • facilitación de la movilidad internacional de personas, salvaguardando el orden y la seguridad;
  • reconocimiento a los derechos adquiridos de los inmigrantes;
  • unidad familiar e interés superior de los menores como criterio prioritario de internación y estancia de extranjeros;

Por lo tanto, una vez internados en territorio nacional, el Estado Mexicano es responsable de la seguridad de quienes transiten por nuestro país. La presencia del crimen organizado es un riesgo a la integridad de los inmigrantes, del cual desafortunadamente han sido presa en el pasado reciente.

En consecuencia, entre las propuestas de Acción Nacional están:

  1. Los tres órdenes de gobierno deben redoblar los esfuerzos en materia de seguridad a fin de cuidar la integridad de quienes atraviesan nuestro país.
  2. El gobierno mexicano debe regularizar la condición de los inmigrantes, dando prioridad a los menores que viajan solos y procurando la unidad de las familias, ya sea mediante el otorgamiento del estatus de refugiado, de la entrega de visas especiales o de cualquier otro mecanismo previsto en nuestro marco legal.
  3. El gobierno mexicano debe asumir una posición solidaria y de corresponsabilidad con los países de Centroamérica, muy particularmente a través de la Conferencia sobre la Prosperidad y la Seguridad en la región.
  4. La inmigración es una responsabilidad compartida con los gobiernos de los diversos países y organismos internacionales. De ahí que el gobierno mexicano debe promover un diálogo en el sistema multilateral interamericano que conduzca a encontrar soluciones compartidas, tanto en el corto plazo como duraderas, al fenómeno de la emigración, así como a velar por el sistema democrático regional, especialmente en países como Venezuela, Honduras y Nicaragua.
  5. Los grupos parlamentarios de Acción Nacional promoverán puntos de acuerdo desde el Congreso de la Unión para exhortar al gobierno mexicano a considerar las propuestas del PAN. Asimismo, deben impulsar Reuniones Interparlamentarias con sus homólogos norte y centroamericanos, a fin de explorar vías legislativas que abonen a solucionar esta problemática.
  6. Los gobiernos estatales y municipales emanados del PAN coadyuvarán con las autoridades migratorias en su función de hacer que la migración sea ordenada, legal y segura. Adicionalmente, invitamos a nuestros gobiernos a asumir una actitud subsidiaria frente a las necesidades materiales que pueda presentar la caravana de migrantes.

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