Campañas desde el piso, atenderlas
Publicada el Mie, Mar 21, 2018

Por Salvador I. Reding Vidaña.

¿De qué se trata? De las campañas que, en lo personal o en pequeños grupos informales, hacen militantes o simpatizantes del Partido. No son parte de una estrategia formal, sino la respuesta a la pregunta: “y yo, ¿qué puedo hacer solo o con los míos, a favor del PAN, mi partido?”

Esto es importante, ya que sobre todo en las redes sociales muchas personas inquietas, por las luchas entre partidos y candidatos, tratan de hacer lo que se les ocurra para ganar simpatías o intenciones de voto, en especial, de los famosos “indecisos”.

Pero hay también la campaña personal cara a cara, es decir, principalmente conversacional. La propaganda impresa, en general, no estará siempre disponible para el militante de a pie, o del simpatizante ajeno a las estructuras partidarias. Así que lo que se escribe en la computadora o el smartphone, junto con lo que se platica, son las armas del voluntario fuera de la propaganda oficial.

Pero como es lógico, esta propaganda personal o grupal (cuando se da) puede tener muy buena voluntad, pero ser poco efectiva y a veces complemente apartada de la propaganda oficial, y hasta contraproducente cuando es guerra sucia. Ante esto, el Partido tiene cosas qué hacer.

El Partido, a través de sus estructuras, comités y subcomités, debe ocuparse de dar a militantes y simpatizantes armas para esta batalla, orientaciones, capacitación presencial o a distancia para hacer propaganda personal. Pero sobre todo poner a su disposición material, es decir, información del Partido, de los candidatos, de las plataformas y ofertas electorales, noticias del momento e información semejante de “la competencia”. Utilizar la Internet al máximo y atraer a militantes y simpatizantes a los domicilios del Partido.

Atraer a esos activistas electorales es importante, pues ayuda a Comités y subcomités a descubrir líderes naturales o a personas con ingenio propagandístico. Esto permite de alguna manera incorporarlos a las estrategias formales de campaña. Entregarles material impreso y de otro tipo para poner al panismo en presencia en sus domicilios y puntos de reunión, como banderas, carteles, pegotes, camisetas y gorras, así como orientaciones para pintas. De estos contactos pueden salir buenos candidatos para cuidar casillas.

Obtener direcciones de correo (físico o electrónico) y de redes sociales como Facebook, WhatsApp o Twitter, para hacerles llegar información en o casi “tiempo real”. Las noticias corren como reguero de pólvora. Y por esos medios hacerles llegar lo que se llama “líneas de comunicación”, sin tener que llamarlas así, pero que lo sean.

Esta propaganda electoral de quienes lo hacen “en el piso”, de manera independiente y de buena voluntad, es algo que merece mucha atención de los comités panistas. Hay que atenderlo.

 

Salvador I. Reding Vidaña es Coordinador del Consejo de Plumas Azules.

Twitter: @siredingv

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