Cambio democrático de estructuras, 50 años después
Publicada el Jue, Sep 26, 2019

Por Fernando Rodríguez Doval.

Los ochenta años del Partido Acción Nacional están repletos de personas extraordinarias que con su pensamiento y su acción cambiaron la historia de México. Es también la historia de documentos de inmensa riqueza que supusieron una aportación a los retos de su tiempo. Uno de ellos es el Cambio Democrático de Estructuras, redactado por Efraín González Morfín en 1969, hace ahora 50 años. Este documento fue, de alguna manera, la respuesta de Efraín y del PAN a los graves acontecimientos que ocurrieron en México durante el año anterior, los cuales mostraron el agotamiento político y económico del régimen imperante.

En aquellos años el mundo se encontraba profundamente dividido en bloques ideológicos como consecuencia de la Guerra Fría. En México, llegaba a su fin la época del llamado “desarrollo estabilizador” y una creciente clase media reclamaba más participación política ante la cerrazón de un régimen tremendamente autoritario.

La tesis central del Cambio Democrático de Estructuras era que frente al escandaloso desequilibrio político y la desigual distribución de los bienes, se volvían indispensables medidas revolucionarias que transformaran las estructuras económicas, políticas y sociales del país. El documento hace un diagnóstico profundo de la situación de México. Condena la simulación en el orden jurídico, la falsificación de la vida pública y los graves efectos que tiene la divergencia entre las normas y las conductas, afirmando que el partido oficial es el gran responsable de esta disonancia entre la realidad y los principios constitucionales.

No puede existir una verdadera transformación de las estructuras políticas si no va acompañada de otra paralela de las estructuras socioeconómicas. Es aquí donde Efraín hace una afirmación muy contundente, inspirada en el magisterio de la Iglesia posconciliar: la propiedad tiene una función social a partir de la premisa del destino universal de los bienes materiales, los cuales están destinados a satisfacer las necesidades y exigencias de todas las personas. Esta función, sin embargo, no implica su control por el Estado, como postulan los marxistas, sino que la propiedad privada pueda ser difundida entre el mayor número posible de personas y familias.

Una parte muy importante del Cambio Democrático de Estructuras está dedicada a la tarea educativa, la cual consiste en la transmisión y apropiación personal de conocimientos y valores para la vida individual y social. Efraín González Morfín se pronuncia a favor del derecho a la libertad educativa para padres de familia, educadores y educandos, la cual había sido una de las principales banderas del PAN desde su fundación y que, para entonces, aún estaba lejos de convertirse en una realidad.

Por supuesto que este gran cambio, esta gran transformación, será producto de la participación ciudadana, no de caudillos ni mesías. El documento condena las soluciones aparentes y los programas “que prometen edades de oro pero que exigen la renuncia a la propia responsabilidad para transferirla a un salvador colectivo y anónimo” (¿la “Cuarta Transformación?). Sólo la solidaridad, traducida en actos de cooperación humana, puede realizar los cambios que harán fecunda la participación democrática en todos los aspectos de la vida social.

Frente a quienes piensan que a través de la política puede lograrse un orden social perfecto y acorde totalmente con unos planteamientos ideológicos rígidos y cerrados, Efraín subraya los límites de la actividad política, la cual por definición es contingente, circunstancial y variable. “Presentar la lucha por los cambios sociales con características absolutas –metafísicas o religiosas— es una falsa posición que explota las crisis intelectuales, morales y religiosas de nuestra época, y una de las técnicas demagógicas más temibles”, asegura. Por esas mismas razones es que González Morfín se opone a los utopismos maniqueos de quienes creen que la política es una actividad del todo o nada, y se pronuncia a favor de una política realista al aseverar que “la política jamás podrá colmar la insatisfacción de quienes entran a ella para llenar vacíos intelectuales, morales o religiosos, que deben encontrar su plenitud por otros medios y en otras partes”.

El Cambio Democrático de Estructuras es un documento político de enorme contenido y relevancia. Supuso en su momento un cambio de rumbo en el Partido Acción Nacional –no exento de polémica— y hoy, cincuenta años después y a ochenta de la fundación del Partido, sigue iluminando la acción política. Es sin duda la mayor aportación de Efraín González Morfín al PAN, el documento que lo convierte en uno de sus más sobresalientes ideólogos.

 

Fernando Rodríguez Doval es Secretario de Estudios y Análisis Estratégico del CEN del PAN.

Twitter: @ferdoval

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