Cambio de estructuras
Publicada el Mie, Jul 19, 2017

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Por Marco Antonio Adame Castillo.

Ante la grave crisis económica, política y social que vive el país, hoy se debate y se explora la posibilidad de un frente amplio con capacidad para ganar las elecciones presidenciales de 2018. También se considera la necesidad de un gobierno de coalición, con mayoría en el Congreso federal, a fin de impulsar los cambios que el país necesita, incluso, para gestar un nuevo régimen de gobierno y lograr el cambio del sistema político mexicano.

Para nadie es un secreto que el sistema vigente muestra signos de agotamiento graves en las estructuras de poder y una disminución generalizada de las capacidades básicas para responder a las demandas de la sociedad. El malestar registrado en las encuestas de opinión es tan sólo un reflejo pálido de la insatisfacción social y el cansancio ante la desigualdad, la corrupción y la impunidad que agravia a la mayoría de los mexicanos. De tal forma que, por hastío, se ha formado un nuevo consenso social sobre el cambio, sin alcanzar a definir hasta ahora el sentido ni el contenido del mismo.

Muchos han hablado del frente amplio, de hecho, prácticamente no hay espacio noticioso donde no se incluya alguna declaración al respecto. Algunos lo hacen para disentir o consentir, ya sea con entusiasmo o con pesimismo; otros lo hacen para aportar alguna idea sobre cómo concretarlo, y otros más lo hacen sólo para atraer reflectores con un protagonismo que en nada ayuda a la reflexión sobre sus implicaciones.

Al respecto es conveniente recordar la posición del Partido Acción Nacional, dicho por su Presidente Nacional y ratificado por la Comisión Permanente en su última sesión ordinaria. Fiel a su convicción democrática y a su compromiso histórico, el PAN ha expresado con generosidad su voluntad para explorar y favorecer las condiciones políticas que permitan la conformación de un frente amplio entendido como un espacio de reflexión y acción política abierto a la participación de líderes de la sociedad civil organizada, de instituciones académicas y de las fuerzas políticas para dialogar, desde la pluralidad democrática, sobre nuestra visión de país y concretar un nuevo consenso democrático que permita el cambio del sistema político a partir de una agenda que le dé certidumbre y rumbo al país en términos democráticos y pacíficos.

El PAN ha dicho, en congruencia con su posición fundacional y ratificada en los documentos aprobados en la XX Convención Nacional, que México necesita un cambio democrático de estructuras. Es decir, un cambio de fondo que sólo se logrará si iniciativas como el frente amplio cuentan con la fuerza social y política necesaria para convocar y entusiasmar a la nación en torno a compromisos claros que favorezcan el crecimiento económico, las oportunidades de desarrollo social con equidad e inclusión, el estado de derecho, la transparencia, el acceso a la justicia y la seguridad ciudadana. Sólo entonces se podrá hablar de una plataforma electoral y de alianzas que sean necesarias para buscar la alternancia en la Presidencia de la República y la instalación de un gobierno de coalición con mayoría parlamentaria que garantice el cumplimiento de estas demandas de cambio. De otra forma, el citado frente amplio puede quedar reducido a un intento de arreglo entre las cúpulas de los partidos políticos de oposición para ganar las elecciones de 2018, lo que de suyo sería un fracaso electoral y político.

Efraín González Morfín consignó en Cambio democrático de estructuras, en febrero de 1969, que en “Acción Nacional tenemos conciencia de que para encausar positivamente los sentimientos de inconformidad que en México se exteriorizan cada día con mayor vehemencia, frente al escandaloso desequilibrio político y a la ostentosa y desigual distribución de los bienes, son necesarias medidas revolucionarias para que operen o se transformen las estructuras políticas, económicas y sociales del país. Frente a la disyuntiva entre evolución y revolución, para fines de ajuste y cambio de estructuras, claramente nos inclinamos por un cambio revolucionario de las mismas”.

Por lo tanto, de este tamaño es el compromiso que exige esta hora del país. Que no quede la duda de que el PAN estará a la altura del momento.

Marco Antonio Adame Castillo es Coordinador de la Comisión de Relaciones Internacionales e integrante de la Comisión Nacional Permanente del PAN. Twitter: @MarcoAdame

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