¿Cambio de armas?
Publicada el Lun, Ago 27, 2018

Por Fernanda Rivera.

“Las ideas y los valores del alma son nuestras únicas armas; no tenemos otras, pero tampoco las hay mejores”. Manuel Gómez Morin.

Después de los acontecimientos electorales que acabamos de vivir, en donde los comportamientos de algunos parecen equivocados y los sentimientos de enojo y frustración se reflejaron en las urnas, los consejeros de Acción Nacional nos reunimos el sábado 11 de agosto en la sede nacional del PAN, partido en el que orgullosamente milito desde hace 30 años.

Es cierto, Acción Nacional está ante una nueva pero grave disyuntiva, sabemos que sólo volviendo a los principios, a la unidad, lograremos trascender, de hacer de la derrota un triunfo por México, por este instituto político y para la gente; o mirar cómo se desvanece el que otrora fuera la oposición democrática ante un régimen hegemónico como el que se avizora puede llegar.

Aun cuando no dimos cuentas alegres, presencié un ambiente de auténtica reflexión por parte de consejeros que expusieron sus puntos de vista sobre las causas internas y externas de no haber logrado nuevamente la Presidencia ni los resultados esperados con la coalición; reflexionamos juntos sobre los aspectos en que fallamos, pero independientemente del autoexamen que hicimos durante más de 10 horas, los consejeros y militantes en su mayoría, somos conscientes que el reto es hacia delante y es donde hay que poner el énfasis de cómo queremos que los ciudadanos vean al Partido. Que lo reciban, lo visualicen una vez más como una opción real de gobierno eficaz y en su caso voz de los que exigen justicia social. Un partido de propuestas donde el centro sea la persona y su desarrollo personal, la familia, la generación de condiciones de desarrollo y bienestar común.

En este esfuerzo, los casi 300 consejeros elegimos a la comisión encargada para el proceso de renovación de la dirigencia del PAN, misma que será presidida por Cecilia Romero e integrada por Gerardo Priego Tapia, Claudia Cano Rodríguez, Héctor Jiménez Márquez, Kenia López Rabadán, Javier Gándara Magaña y Alejandra Gutiérrez Campos. Al respecto, es inevitable alegrarme porque la encabeza una mujer, así como de las compañeras que participan en esta misión. Subrayar el papel de las mujeres en los momentos clave de la historia del PAN y por supuesto, en esta encomienda, es una obligación, también un honor, por su trayectoria y honestidad que las caracteriza.

Es cierto, fácil no será, las heridas no son nuevas, tampoco son recientes, en su momento las minimizamos y sólo crecieron, cuando debimos hacer un alto en el camino y sanarlas, atenderlas, en lugar de pisotear las heridas. Y regresar a los principios será nuestra más valiosa arma, que son cómo la raíz del árbol, nos ayudan a mantener la estabilidad y serenidad en tiempos difíciles, incluso en épocas de catástrofe o desánimo.

No se trata de cambiar nuestros principios sino de hacer una nueva proyección de ellos a la altura de las circunstancias, en un México con un peligro latente por el inminente poder hegemónico, con tintes incluso de autoritarismo y con toques de populismo que parecen llegar.

No pensemos en la ruina de MORENA como partido, lo que está en juego como diría Carlos Castillo Peraza es “el destino de la patria común a todos los mexicanos”, palabras que deben retumbar en nuestros corazones, así como asumir la responsabilidad de ser parte positiva de esta historia que está por escribirse.

Debemos identificar lo que la gente reclama, lo que está en riesgo y por lo que el PAN ha luchado durante 78 años: instituciones sólidas, autónomas del Poder Ejecutivo como es el INE, el INAI, la Fiscalía Anticorrupción, organismos autónomos que corren el riesgo de dejar de serlo por esta visión autoritaria y de control del poder, pero que estamos llamados a defender. Hoy, las grandes luchas que aportó el PAN como oposición responsable, pero también desde el poder están amenazadas.

El PAN está llamado a ser el partido de oposición real y efectiva. Es el uso de instituciones y no de personas lo que caracteriza a Acción Nacional, nunca hemos pretendido, al menos no está en nuestros principios, usar al ciudadano, al contrario, la meta es servirle, que el ciudadano no se vuelva clientelar sino exigente y vigilante.

Es en todas las instituciones, empezando por la nuestra, en donde estamos obligados a refrescar nuestros cuadros, nuestras formas de capacitar y de formar a los militantes, cambiar la forma de hacer las cosas sin sacrificar los principios.

Para recuperar la confianza interna y la ciudadana requerimos un método acompañado de la acción; si no sanamos y si no hay reconciliación sincera, las heridas se enquistarán y poco habrá que hacer. Hoy estamos a tiempo. Somos la segunda fuerza política y con fuerza debemos actuar, arranquemos de una vez.

El triunfo puede regresar pronto, pero eso no debe ser lo que nos mantenga aquí, el reto será merecer y mantener el territorio ganado. Los soldados dicen que es más fácil ganar una batalla que ocupar un territorio conquistado, como diría Castillo Peraza: “La democracia no es el peligro. La democracia es la oportunidad”.

Como panista, madre de familia, mujer con vocación política, insto a las mexicanas, en especial a quienes anhelan ser parte de la mesa de decisiones en cualquier escenario, a seguir en la lucha, dar la cara con las fuerza y esperanza que siempre nos ha caracterizado, sin perder la claridad de que el foco no es la oposición, es el encuentro. No es cambio de armas, es dar nuestras mejores armas: capacidad, trabajo, escucha, valentía y genuino interés por el desarrollo del otro.

Fernanda Rivera es Consejera Nacional.

Twitter: @MaFernandaRS

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