Autocomplaciente frente a escenario inercial
Publicada el Jue, Sep 21, 2017

Por Alejandro Ledesma Solórzano

Menos pobres, más empleo, mejor educación… En resumidas cuentas, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, aseguró durante su Quinto Informe de Gobierno que México está mejor que hace cinco años.

Sin embargo, tras su mensaje emitido el pasado 2 de septiembre en el patio central de Palacio Nacional, las críticas no se hicieron esperar, ya que a pesar de que la economía no ha dejado de crecer, su ritmo sigue siendo mediocre.

Al respecto, el académico del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, Moritz Alberto Cruz Blanco, calificó como autocomplaciente el informe presidencial, puesto que, pese a las reformas implementadas hacia finales de sexenio, el crecimiento no alcanza para sacar a México del estancamiento económico.

“En realidad es la inercia de un modelo económico que se ha venido implementando a lo largo de casi 40 años, en donde el crecimiento promedio de dos por ciento, la inflación más o menos controlada y la estabilidad fiscal son los ‘grandes’ logros”.

El especialista con línea de investigación en Financiamiento del Desarrollo y Crecimiento Potencial de la Economía Mexicana, destacó que frente al panorama optimista del Presidente, hay que tomar en cuenta que no hay mejora en los niveles de distribución de ingreso, ni disminución de la pobreza significativa y tampoco la hay en inversión privada en proyectos de infraestructura pese al aumento de crédito.

“Crecen las exportaciones sin arrastrar la economía y la inestabilidad cambiaria ha sumado a contraer en todo caso el crecimiento; sinceramente no hay punto de referencia para estar tan optimistas”.

Crecimiento mediocre

En su discurso, el Jefe del Ejecutivo puntualizó que en lo que va del sexenio su gobierno ha priorizado la estabilidad macroeconómica; por su parte, el doctor en Economía refirió que un crecimiento del dos por ciento es insuficiente para las necesidades de un país en desarrollo como México.

Recordó que al inicio del sexenio, Peña Nieto había prometido un crecimiento del seis por ciento, cifra que dista mucho de la actual y necesaria para, realmente en el corto plazo (10 años), duplicar el ingreso del país, generar por lo menos un importante número de empleos y disminuir la pobreza.

“Actualmente puede calificarse de mediocre el crecimiento económico en el país”.

Otro de los triunfos celebrados por Enrique Peña Nieto fue el hecho de que el país ya no dependa de los ingresos petroleros, los cuales pasaron de 40 a 16 por ciento de recaudación, y que hoy la principal fuente se sustente en “efectiva recaudación tributaria”.

Frente a ello, Alberto Cruz explicó que hoy día México recauda en impuestos cerca del 20 por ciento del PIB. De esta cifra, poco más del 10 por ciento viene de gravar el consumo de bienes y servicios, y un siete por ciento corresponde a PEMEX; esto quiere decir, puntualizó, que los ingresos públicos dependen mucho de esta empresa productiva del Estado, aun cuando han caído.

El especialista reiteró que el decir que “estamos ante la transformación más profunda que haya sufrido el país en décadas”, simplemente es una idea autocomplaciente, ya que el país continúa sumergido en la inercia económica, en donde la debilidad en el crecimiento de los salarios persiste y el único sector que más o menos compite es el manufacturero. “Seguimos estables a nivel macro, pero no a nivel terrenal, es decir, en la vida cotidiana”.

Actuación pobre frente a renegociación del TLCAN

El economista consideró como nula y sumisa la estrategia del Gobierno federal frente a la amenazante postura de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tomada por el presidente estadunidense Donald Trump en el TLCAN.

Resaltó que sin temer al tema de la estabilidad macro, México debería de considerar alternativas como orientar la economía hacia la demanda doméstica, más que voltear a otros mercados.

Alberto Cruz consideró importante replantear la idea de volver hacia el mercado interno, ya que el TLCAN no ha tenido el arrastre hacia el conjunto de la economía mexicana, y motivo de ello es todo el peso puesto en el sector externo.

“Con el modelo persistente no hay elementos para que en el futuro crezca la economía mexicana, quizá se den picos excepcionales de un tres o cuatro por ciento, pero también desplomes de un seis a consecuencia del mercado global, como lo sucedido en 2008, crisis de ese tamaño corresponden a las de una guerra, son contracciones muy fuertes”.

Finalmente, el doctor Cruz Blanco reiteró que para un verdadero desarrollo económico del país es necesario crecer por lo menos una década de manera sostenida a un cuatro por ciento, en el mejor de los casos, y de no ser así, seguiremos en un escenario inercial, sin mejora en la infraestructura del país, en los programas sociales, en la disminución de la pobreza y sin sacar de la incertidumbre salarial a 30 millones de mexicanos en el sector informal.

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