Análisis de la lucha política de las mujeres
Publicada el Mie, Ago 21, 2019

Por Juan Pablo Castillo.

La Coordinadora de Estudios Políticos de la Fundación Rafael Preciado Hernández, Aurora Espina Vergara, presentó el 27 de mayo el libro Cerrando las Brechas de Género, la Participación Política de las Mujeres en México.

En entrevista con La Nación explicó que no quiere que su obra sea vista como un libro negro de la participación política de las mujeres, sino como un texto de análisis sobre cómo se dio ésta a través de la historia de México.

“Mi enfoque era analizar cómo es que se había dado la participación política de las mujeres en nuestro país; teniendo ese bagaje histórico, desde cómo es que se construyó la ciudadanía desde una visión excluyente y por ende cómo se construyó la democracia como una democracia excluyente, porque no incluían a las mujeres”.

Durante la plática relató los momentos históricos más relevantes respecto al reconocimiento de los derechos de las mujeres, como la vida de Olympe de Gouges, también conocida como Marie Gouze, una mujer que surgió durante la era postrevolucionaria de Francia y criticó la ausencia de las mujeres durante la creación de la Carta de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. Debido a sus actos y pensamientos fue guillotinada en 1793, informó.

Otro momento histórico, añadió, fue el Frente Único Pro Derechos de la Mujer en México, movimiento que en 1935 dio la garantía del voto a las mujeres, ya que era una organización interclasista y plural que exigía este derecho para el género.

“Cuando se logran movimientos plurales de mujeres, que son transversales a distintos elementos, ya sea de clase, ideología o diferentes cuestiones, es cuando logramos realmente avances sustanciales en los temas de derechos políticos de las mujeres; el ejemplo claro que tenemos hoy en día es la reforma de paridad”, señaló.

Cabe mencionar que el 5 de junio de 2019 esta reforma fue aprobada por 19 Congresos locales, lo que se logró gracias al trabajo de los legisladores del PAN.

Aurora Espina consideró que es paradójico que en el siglo XXI se siga hablando de obtención de ciudadanía civil, social y política, y que en el pleno las mujeres tengan que decir: claro que tenemos la capacidad de representarnos a nosotras mismas y representar los intereses de las demás personas.

A lo largo de la historia política de México sólo han existido 32 secretarias de estado y nueve gobernadoras, incluyendo a la fallecida Martha Érika Alonso del estado de Puebla.

“Es algo que seguimos viendo y que lo podemos traducir en esta parte de la violencia política contra las mujeres en razón de género, en donde se perpetran actos que van en contra de la dignidad de las mujeres; tienen esta narrativa de que no caben en el ámbito ni tienen la capacidad de estar en política”.

Respecto al tema de la paridad, la autora mencionó que es una gran victoria, pero sigue siendo insuficiente, ya que este salto es más cuantitativo que cualitativo.

Hay que acercar a las mujeres, dijo, las herramientas adecuadas para que puedan tener una gestión efectiva de su labor gubernamental o de su labor dentro de los procesos de toma de decisiones.

“La igualdad real la vamos a alcanzar cuando las mujeres tengamos un acceso efectivo a los procesos de toma de decisiones en los distintos niveles”.

La Coordinadora de Estudios Políticos de la Fundación Rafael Preciado Hernández abordó las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres.

Para ello, retomó uno de los planteamientos del Foro Económico Mundial del año 2006 donde, por primera vez, se introdujo lo que es la brecha de género; sugirió su consulta porque habla de cómo estas injusticias van mucho más allá de lo político (https://www.weforum.org/agenda/2017/11/the-gender-gap-actually-got-worse-in-2017).

“Creemos en el humanismo político y en la dignidad de la persona humana. La manera de acabar con esas brechas de género es considerar que tanto hombres como mujeres somos personas, con una misma dignidad, igualdad en derechos y en oportunidades; el reto está en trabajar para garantizar esa igualdad en derechos y oportunidades”.

Subrayó que los partidos políticos son clave para derribar las barreras por las que el sector femenino tiene que cruzar para participar en política.

Incluso los calificó como gatekeepers para que las mujeres se desarrollen en política; invitó a que todos tengan la conciencia política, capacidad, posibilidad y la apertura para garantizar esta participación.

Por último, apuntó que es posible que en México se pueda dejar de ver mal a la mujer en un puesto de poder, sin embargo, no será un cambio rápido ya que se trata de un cambio cultural.

“Va a requerir bastantes años, no me atrevo a decir cuántos, pero no creo que sean 10, serían un poco más, y justo por eso se necesita reforzar el trabajo desde sociedad civil, partidos políticos e instituciones para lograr esa transformación cultural”.

Igualdad sustantiva

En una de las presentaciones del libro, la cual se realizó en el CEN del PAN, 15 de agosto, participaron el Secretario General del Partido, Héctor Larios Córdova; la directora del Centro de Estudios para el Logro de Igualdad de Género en la Cámara de Diputados, Aurora Aguilar Rodríguez; el Presidente de la Comisión de Ética y Buenas Prácticas del PAN, Gerardo Priego Tapia; la Consejera del INE, Dania Paola Ravel Cuevas, y el ex magistrado del TEPJF, Salvador Nava Gomar.

En el evento, Larios Córdova detalló que, así como hubo una lucha para abolir la esclavitud en Estados Unidos, en México persiste la lucha de las mujeres para cerrar esta brecha de género.

La legisladora Aguilar Rodríguez felicitó a Aurora Espina por el trabajo de investigación que plasmó en su obra y resaltó las resistencias que se han vivido en la lucha por los reconocimientos de los derechos de las mujeres. “Todos somos iguales en términos de derechos, oportunidades, sueños y aspiraciones”.

Por su parte, Gerardo Priego Tapia apuntó que 25 estudios internacionales, incluyendo uno del Banco Mundial, demuestran que las mujeres ven más por el bien común. “En un país de machos, como México, es mejor educar al hombre en el respeto a la mujer”.

Dania Ravel señaló que no solamente hay que tener una igualdad formal, sino una igualdad sustantiva, así como una voluntad para cumplir la ley e influir la participación de las mujeres en los espacios públicos y en la toma de decisiones.

Salvador Nava Gomar aclaró que igualdad no es identidad y que para lograr una identidad de posibilidades reales los hombres y mujeres tienen que ser aliados.

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