Al margen de las mañaneras, cambios profundos
Publicada el Mie, Ago 21, 2019

Por Héctor Larios Córdova.

“Este dinero se los manda López Obrador, es de lo que antes se robaban…”

 

En todas las escuelas preparatorias y colegios de bachilleres del país, desde hace tres meses, se apersona un supervisor de los “Siervos de la Nación” en cada salón de clases y hace entrega a los alumnos de mil 600 pesos por alumno, es la beca Benito Juárez, bimensual, y en la mayoría de los casos recita: “este dinero se los manda Andrés Manuel López Obrador, es de lo que antes se robaban, es para ustedes, no es para que paguen sus estudios o compren libros, no es para que se los entreguen a sus padres, es para ustedes, se los manda el Presidente López Obrador”.

En la educación media el rango de edades se encuentra entre los 14 y los 18 años, de manera que la mayoría son menores de edad, sujetos a la patria potestad de sus padres, de forma que al violarse ésta, varias asociaciones han recurrido legalmente en contra de esta entrega directa a menores de edad.

Los recursos se los entregan en efectivo, dado que los menores no pueden tener contratos bancarios. El pasado 8 de agosto asaltaron en las cercanías de Tuxtla a los encargados del reparto, asesinando a un policía y llevándose más de 300 mil pesos de las becas.

Abundan memes en las redes que describen en que malgastan los muchachos este dinero, pero al margen de lo anecdótico, dado que es una beca universal, no está destinada a combatir la pobreza ni apoyar en los estudios, seguramente sólo busca generar lealtades electorales a quienes en las siguientes elecciones tendrán su primer voto, todo a costa de los recortes en Educación, Salud y Seguridad, etcétera, que tanto están afectando a los mexicanos.

Desde luego que este no es tema de las mañaneras como tampoco el avance continúo por centralizar los servicios de salud a población abierta y del Seguro Popular, a través de recortes presupuestales a los estados y forzando a que el servicio se deteriore y caiga, y que no tengan abasto de materiales ni medicinas, para luego poder exhibirlos e intensificar las presiones a los gobernadores para que firmen el convenio donde ceden a la centralización.

La eliminación del Seguro Popular, que afiliaba voluntariamente y a través de una pequeña cuota a los que no son derechohabientes del IMSS o del ISSSTE, ha generado un caos en esta población, además de disponer del Fondo de Enfermedades Catastróficas que supone la suspensión de tratamientos de cáncer y VIH, etcétera, sumado al despido de personal médico y al cierre de clínicas. Pareciera que ahora este sistema, que ha sido exitoso y que supuso la mayor inversión pública en salud en la historia, será desaparecido sólo porque no está centralizado y es concurrente entre estados y Federación.

En todo el país es claro el retroceso en el sistema de salud, la caída del servicio y la carencia de medicinas. En el fondo lo que se busca es un cambio estructural que centralice estos servicios, pues en todos los países totalitarios los servicios de salud son un mecanismo de control, adoctrinamiento y de represalia contra quienes no se disciplinan a la nueva realidad política (esto sin hechar en saco roto la amenaza de contratar médicos cubanos, especialistas en estas tareas).

Tampoco son tema de las mañaneras el desempeño de los subdelegados en cada una de las 265 regiones en las que se ha dividido al país, ya que varios de estos subdelegados literalmente han desplazado a las autoridades municipales, incluso se da el caso de que despachan en palacio municipal; no sólo administran los programas sociales de reparto, también coordinan las mesas de seguridad, hostigan a los liderazgos tradicionales y promueven a sus afines, en un esfuerzo por cambiar la composición de liderazgos locales de la región. Son los mismos que llevan a la gente a las giras del Presidente para que abucheen a los gobernadores y voten en las “consultas populares”.

Varios alcaldes han tenido conflictos con los subdelegados porque pretenden tomar decisiones en materia de seguridad pública.

Las conferencias mañaneras del Presidente, en muchos casos, son la nube de humo que tapa las acciones, muchas de ellas al margen de la ley, que emprenden quienes están en el gobierno para ir anulando instancias de participación ciudadana y anular organismos sociales para sustituirlos con una nueva estructura que poco a poco avanza en el país.

Quienes estamos decididos a impedir un retroceso democrático para nuestra patria, tenemos, cada vez más, que dejar de tomar la agenda que López Obrador plantea en las mañaneras y poner agenda con cada una de las violaciones a la ley que hacen, así como las consecuencias de las perversas acciones que emprenden, exhibirlas y denunciarlas, y en lo posible impedirlas.

Capítulo especial merece la transparencia y difusión de los padrones de los nuevos programas sociales que entregan dinero en efectivo, sin duda, es el motor de la “transformación” que nos conduce al pasado.

 

Héctor Larios Córdova es Secretario General del CEN del PAN.

Twitter: @LariosHector

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