Abstencionismo y nulidad del voto
Publicada el Mie, Dic 20, 2017

 

Por Alan Ávila Magos.

Una de las principales consignas del movimiento mexicano revolucionario era el de “sufragio efectivo, no reelección”. Cientos de mexicanos lucharon y murieron defendiendo este ideal que, no solamente era una máxima, sino que era una rotunda necesidad en la realidad de aquel tiempo. La polarización social y los abusos que el pueblo mexicano sufría en aquellos años llevaron a las personas a las calles y las manos a las armas. La gente no quería matar gente, quería que se respetaran sus derechos y disfrutar de un orden social justo.

Este movimiento social que culminó con el declive y término de una dictadura, se convirtió en el origen del sistema político mexicano actual y en los cimientos de la persecución de un nuevo orden social basado en la democracia. Si pensamos en los años que le sucedieron a esta etapa de reconstrucción nacional, daremos cuenta de que a pesar de que este movimiento trajo consigo significativos cambios en nuestra sociedad, en el devenir histórico las estructuras de poder se reacomodaron y con el tiempo la posición de poder la tomó un grupo de sátrapas, que bajo el cínico nombre que encierra el espíritu del movimiento revolucionario y del proceso de institucionalización del país lograron sujetar y dominar la estructura social, dejando atrás todas las conquistas logradas por el pueblo y su lucha, y volviendo una puesta en escena a la democracia mexicana con sus arteras prácticas políticas enfocadas en la obtención y manutención del poder por el poder.

No obstante, a la par de este reacomodo en la estructura del poder, la movilización social continuaba en curso, pero desde otras trincheras y lejos de las armas de fuego. En esta movilización, las ideas y los valores del alma eran las mejores y las únicas armas, los motivos espirituales y el limpio servicio de la comunidad eran el motor del movimiento, según el hombre que en 1939 veía materializados, a través de su fundación y su declaración de principios, sus anhelos de lograr la organización y conjunción de esfuerzos enfocados a la inminente dignidad humana y la persecución del bien común en un partido político.

Ese movimiento del que hablo es Acción Nacional y ese hombre que lo encabezaba era Manuel Gómez Morin. Desde antes de su fundación, las intenciones de Gómez Morin eran lograr una estructura que formara ciudadanos y una organización cívica que permitiera hacer frente a las injusticias que las instituciones permitían y la realización de objetivos permanentes que no se agotaran en una coyuntura política, ni se centraran en el liderazgo de un personaje.

Desde los inicios del proyecto de Acción Nacional, el Partido y sus simpatizantes se han enfrentado con numerosas trabas para la realización de sus aspiraciones políticas e ideológicas. Obstáculos que sobrepasaban los límites de la competencia política democrática y eran más bien síntomas de la búsqueda de poder total, pero las condiciones sociales, económicas y políticas de este país eran una fuente inagotable de motivación para que el proyecto de Acción Nacional no cesara sus esfuerzos y continuara en la lucha política.

Todo lo anterior no era sólo sufrido por nuestro Partido y sus seguidores, sino que el país entero padecía de este abuso de poder y antidemocracia. Todos podían darse cuenta que la oposición sufría violencia y opresión, y que era más un peligro latente que una competencia con esperanza de victoria. Es por eso que históricamente en el imaginario del electorado mexicano la gente poco confía en el ejercicio de sufragar y a pesar de que las cosas han cambiado, y que reconociendo la labor de nuestro Partido, el PAN ha sido una monserga para el partido hegemónico de este país y ha logrado ganar muchos espacios en todos los niveles de gobierno, es más la gente que no confía en el sistema electoral de nuestro país y se abstiene a participar, que la que sale a votar con la convicción de que está participando de las decisiones del país.

Ese escenario es el que hasta hoy tenemos enfrente. La mayoría de estudios que tratan el tema del abstencionismo enfocan las causas del mismo a las coyunturas socioeconómicas y políticas en las que se realizan los procesos de elección, en la opinión pública respecto al sistema político y en el nivel socioeconómico del electorado abstemio.

Estamos en el momento justo para pensar en este tema, ya que se avecinan las elecciones presidenciales y el tema del abstencionismo y la nulidad del voto es prioridad para orientar el esfuerzo del Partido.

De acuerdo con la encuesta publicada por el grupo Reforma el 27 de marzo de 2017 aplicada a jóvenes universitarios, el 53 por ciento de los encuestados no se identifica con ningún partido político rumbo a las elecciones presidenciales de 2018. La no identificación con algún partido político puede repercutir en el abstencionismo o la nulidad del voto, y es menester del PAN y el panismo en todos sus niveles de organización el esforzarnos en retomar las ideas y valores que motivaron a la creación de este proyecto en 1939. La formación de ciudadanos, la organización cívica y la propagación de la consciencia de la responsabilidad social que tenemos como ciudadanos y las estrategias necesarias para que, en esta coyuntura de desconfianza en el sistema político, podamos mostrar que se puede incidir en el cambio social a partir del sufragio y de la identificación con un partido político. Trabajemos por que quede claro que esa identificación no es una afición, sino que es apropiarse de la esencia del Partido y ser parte del trabajo que esa esencia conlleva.

La democracia necesita de la participación activa del ciudadano en todos los escenarios donde ésta puede manifestarse y el Partido Acción Nacional es un bastión por excelencia de la construcción de la democracia en este país. Trabajemos convencidos de que se puede, éste es el mejor momento en la historia del Partido y podemos lograr que sea el mejor momento de la democracia mexicana estimulando la participación de la mayoría.

 

Alan D. Ávila Magos es Secretario Nacional de Acción Juvenil.

Twitter: @AlanAvilaMagos

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