Abdicación del Estado
Publicada el Jue, Oct 24, 2019

Por Sergio Rodríguez Colín.

Poco antes de las tres de la tarde, del jueves 17 de octubre, Culiacán se volvió una zona de guerra, pues diversos grupos delincuenciales sitiaron diferentes puntos de la ciudad e iniciaron tiroteos en contra de los integrantes de los cuerpos de seguridad federales, estatales y municipales.

La razón fue un fallido operativo, con fines de extradición, en contra de Ovidio Guzmán, el hijo del Chapo, quien supuestamente en la primera versión que brindó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana fue detenido en un patrullaje de rutina realizado por el Ejército y la Guardia Nacional, horas más tarde esta versión sería desmentida por la propia Secretaría y su titular Alfonso Durazo.

Durante más de seis horas los habitantes de Culiacán vivieron el terror de la presión de la delincuencia organizada hacia el gobierno estatal y federal, quienes con el propósito de liberar al hijo del Chapo Guzmán obligaron a la ciudadanía a refugiarse en sus casas, centros de trabajo, súper mercados o cualquier lugar que les brindara protección a ellos y a sus familias.

Los videos de los tiroteos de forma inmediata se hicieron virales en las redes sociales, México y el mundo atestiguaron uno de los peores días para la gente de Culiacán y de nuestro país. Sin embargo, la situación no terminaría ahí, pues venía lo peor: la abdicación del gobierno de López Obrador ante la delincuencia organizada.

Ese jueves será recordado como el día en que el Estado mexicano capturó y posteriormente liberó a uno de los delincuentes más buscados en el país y por el gobierno de Estados Unidos. La reacción mundial no se hizo esperar y los titulares de algunos periódicos extranjeros dieron muestra de ello, como por ejemplo la publicación británica The Economist que apuntó: “Nuevo nivel de fracaso para las autoridades mexicanas”.

Por su parte, al día siguiente, el presidente López Obrador argumentó que la liberación de Ovidio Guzmán respondió a que había muchas vidas en peligro. Sin embargo, en su conferencia mañanera negó las cifras alarmantes de violencia que hoy día sacuden a México y que desde la llegada de esta administración han aumentado potencialmente.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública durante la gestión de Alfonso Durazo al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana los delitos como la extorsión, los homicidios dolosos, la trata de personas, los feminicidios, los secuestros y el narcomenudeo han aumentado considerablemente.

Entre enero y septiembre de 2019 los homicidios dolosos aumentaron 1.3 por ciento, mientras que las extorsiones crecieron hasta un 35; los feminicidios tuvieron un alza de 14.15 y el narcomenudeo de 21.62 por ciento.

Interpone denuncia contra el Presidente

El viernes 18 de octubre, el Partido Acción Nacional interpuso una denuncia de hechos ante la Fiscalía General de la República contra del Presidente de la República, López Obrador; el Secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y quienes resulten responsables de liberar a un presunto narcotraficante en el estado de Sinaloa.

“El jueves 17 de octubre el Estado mexicano fue sometido, arrodillado, humillado por el crimen organizado”, afirmó por medio de un comunicado el Presidente de Acción Nacional, Marko Cortés, quien además advirtió que esta liberación vulneró el Estado de Derecho.

Agregó que con la amnistía que el Gobierno federal ofrece a los delincuentes, se condena a todos los mexicanos a mayores riesgos por su vida, patrimonio y tranquilidad, “se condenó a Sinaloa y otros estados de la República a seguir gobernados por el narcotráfico”.

Acción Nacional, continuó, expresa su más enérgico reclamo ante el sometimiento del Gobierno federal a la delincuencia organizada, porque es absolutamente inaceptable que se condene a los ciudadanos para que sigan siendo perseguidos, extorsionados, secuestrados y arriesgando su vida y su patrimonio.

Cortés Mendoza exigió la renuncia de todos los funcionarios que participaron en el fallido operativo de Culiacán, en coherencia con lo que pidió en 2015 el actual presidente López Obrador, quien había dicho que la fuga del Chapo Guzmán ameritaba la renuncia de todo el gabinete de Seguridad.

“Los servidores públicos que estuvieron involucrados en la toma de decisiones durante el operativo en Sinaloa actuaron de manera precipitada, con deficiente planeación y falta de previsión, por lo que deben ser separados del cargo para que la Fiscalía General de la República pueda hacer una investigación objetiva y sin presiones, sobre las circunstancias en las que ocurrió la liberación del detenido”.

Finalmente, aseguró que López Obrador se ha equivocado de enemigo, pues su gobierno pelea contra los que trabajan, contra los que pagan impuestos, contra los medios de comunicación, pero debe tener claro que el único enemigo de México es la delincuencia organizada. Ante esto, demandó la aplicación estricta del Estado de Derecho contra la delincuencia organizada.

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