47 mil niños detenidos ante el sueño americano
Publicada el Dom, Jul 27, 2014

Por: Carlos J. Guízar

ninosusa

Uno de los temas que más se ha abordado en las últimas semanas por diversos actores nacionales e internacionales, es la crisis humanitaria que se vive en la frontera estadunidense con México, a causa de los miles de menores de edad sin compañía de un adulto que han sido aprehendidos por las autoridades estadunidenses al tratar de entrar de manera indocumentada a EEUU y que esperan a ser deportados en albergues y centros de detención, mismos que han sido sobrepasados en su capacidad y cuidados a los niños detenidos.

De octubre de 2013 al 31 mayo de 2014, las autoridades estadunidenses han detenido a 47 mil 17 menores de edad sin compañía, de los cuales, 3 de cada 4 provienen de América Central, por lo que las proyecciones suponen que la cifra total de detenciones en el presente año fiscal podría llegar a alrededor de 90 mil niños detenidos[1].

De este modo, hasta el 31 de mayo de 2014, las autoridades estadunidenses han aprehendido a 9 mil 850 niños salvadoreños, 11 mil 479 guatemaltecos, 13 mil 282 hondureños y 11 mil 577 mexicanos. Así pues, de acuerdo a un comparativo del Pew Hispanic Center, vemos que, cotejando estas cifras con el año fiscal 2009, el incremento en las aprensiones es sumamente considerable porque, en el caso de los niños salvadoreños aumentó en 707 por ciento, de los guatemaltecos en 930 por ciento, de los hondureños en mil 272 por ciento y de los mexicanos se redujo en 28 por ciento.

Ante este escenario, la administración de Barack Obama ha pedido al Congreso incrementar el presupuesto de atención a los menores de edad detenidos en la frontera en mil 412 millones de dólares adicionales, destinando así, en total, 2 mil 280 millones de dólares al Departamento de Salud y Servicios Humanos, para enfrentar la crisis humanitaria que se vive en los albergues y centros de detención.

Los datos resultan alarmantes, más si se toma en cuenta que los menores de edad sin compañía seguirán llegando a Estados Unidos; por ello, vale la pena hacer tres reflexiones al respecto:

En primer lugar, debe evaluarse la situación y las medidas de seguridad de la frontera sur mexicana, así como los esfuerzos para mejorarla, porque los menores centroamericanos cruzan por México para llegar a Estados Unidos y, además, el trato que se les brinda a los migrantes de Centro América dista mucho de lo que se pide a las autoridades estadunidenses para nuestros connacionales.

Segundo, ha habido consternación en la sociedad internacional debido a las condiciones en las que se encuentran los niños migrantes detenidos en Estados Unidos, por el sobrecupo en los centros de detención y albergues. Sin embargo, también la preocupación debería enfocarse en las situaciones que obligan a los menores a dejar sus países de origen puesto que, ante el aumento en la detención de niños, el gobierno estadunidense cumple con pedir más presupuesto para atender la crisis humanitaria que se originó en otro lugar, no dentro de sus fronteras.

Por último, como señaló el periodista mexicano Carlos Puig, la preocupación de los gobiernos mexicano y centroamericanos se dio a reserva de que el número de menores detenidos sin acompañantes aumentara de manera tan dramática, aun así, ya sean más de 47 mil ó 20 mil, la cifra debió alarmar a las autoridades desde mucho tiempo antes de que se llegara a estos niveles tan preocupantes, para haber atacado previamente y de raíz las causas que hacen que los niños decidan dejar sus países para emigrar a EEUU, por ello, es que Puig argumentó que el gobierno mexicano llegó a revisar el tema y a visitar los albergues y centros de detención 84 mil 966 niños mexicanos tarde, tomando en cuenta las detenciones de octubre de 2008 al 15 de junio de 2014 -casi 30 mil en lo que va de la actual administración federal.

Porque, aunque han dicho que ha sido un tema de mala comunicación de parte del gobierno estadunidense, puesto que los niños decidieron irse porque pensaban que no serían deportados si no iban con un adulto, no es suficiente justificación para cerrar los ojos y no darse cuenta que la consecuencia de la detención de miles de menores tiene sus inicios en sus países de origen.

De este modo, para que esta crisis humanitaria pueda ser abordada de la mejor forma, se debe trabajar conjuntamente entre los distintos gobiernos de Centro y Norte América, para atacar las causas que obligan a los niños a emigrar – como inseguridad o falta de oportunidades de desarrollo-, mejorar las condiciones de la frontera sur de México y encontrar mecanismos más eficientes que permitan localizar y regresar a sus lugares de origen a los menores, mucho antes de llegar a Estados Unidos porque, de no hacerlo, la crisis que se vive actualmente en EEUU también se convertirá en un problema mexicano al mediano o largo plazo.

Twitter: @carlosjguizar

[1] Jens Manuel Krogstad & Ana Gonzalez-Barrera, Number of Latino children caught trying to enter U.S. nearly doubles in less than a year, Pew Hispanic Center, 10 de junio de 2014.

Comentarios

comentarios